3 de noviembre de
2004
1. Pautas de oración
(Eva
Medina)
2Cor 6,2. Esto es lo que va siendo un tiempo de salvación. Yo experimentaba un poquito lo que dice la mitología griega del ave fénix que se levanta de sus cenizas. En muchos momentos es lo que experimento… a lo mejor no sois tan escépticos como yo. Pero sinceramente el ejemplo que nos daban ayer de la flauta ha sido mi experiencia profunda de todos estos días. Y no es que me resulte fácil.
Al final lo que me resuena por dentro es lo que dice el salmista en el salmo 126,1: «…» Me está pareciendo un sueño… Es el Espíritu el que te hace levantarte de las cenizas. Señor cambia nuestra suerte como los torrentes del Negueb… Dios nos lleva a nuestro cauce normal por donde tenemos que caminar. Eso supone fe. Es doloroso. No es que sea algo fácil. De repente te vienen ramalazos de realismo. Me venía mucho una experiencia de Nerón en la película Quo vadis: «las mismas caras de siempre, las mismas narices”. …
A mi me venía mucho la imagen de la gente que aparece en las fiestas sin invitación y muchas veces son los que estropean las fiestas. Esa pandilla de aguafiestas está aquí.
La experiencia de Jesús en Getsemaní no fue algo romántico. Dice Lucas que sudó sangre. En muchos momentos crear fraternidad supone sudar sangre… Porque es ir en contra de lo que yo pensaría, es creer en mí mismo. … yo veía a Jesús cuando hacía esta oración al Padre era algo que estaba acostumbrado a hacer, Dios nos quiere llevar a la identificación con Cristo. Hemos de dejarnos transformar por el Espíritu. El voto de obediencia es obediencia al Espíritu. Si no estoy abierto de ello.
Lo que el Espíritu quiere hacer con nosotros es una transformación profunda. Que no se haga lo que yo quiero sino lo que quieras tú. No veremos los cielos nuevos y la tierra nueva si no dejamos que el Espíritu nos toque por dentro. Veremos los cielos nuevos y la tierra nueva cuando nos dejemos transformar por el Espíritu. 2Cor 5,17: «…»
Todos sabemos lo que es lo viejo. Y eso no quiere decir que lo que ha pasado no ha pasado.
A pesar de todo lo que ha pasado, todo es nuevo. … Creer profundamente. Dios no nos invita a sufrid de amnesia sino a renovar nuestro interior, a renovar el corazón. Entiendo que es desde aquí que Jesús vive su obediencia al Padre, desde el amor.
Para crear esos cielos nuevos y esa tierra nueva supone que cada uno de nosotros tome esta actitud de Jn 13: ponerse a los pies de los hermanos.
Todo lo solucionaría con una bomba… como los hijos de Zebedeo.
Me imaginaba Jesús a los pies de los discípulos, podría haber quemado los pies de Judas… empezaremos a realizar nuestra misión cuando miremos qué es lo que el Padre quiere de nosotros.
Jn 4,34: «Mi alimento es hacer la voluntad del Padre». Toda su vida la había vivido así, buscando el querer del Padre. …
Si no estoy cogido profundamente por el deseo del Padre todo me parecerá bla-bla-bla. …
Cuando la fraternidad es en algunas circunstancias, se convierte en fraternidad al estilo guineano,
Yo le decía a Jesús: Si es posible ahora es posible siempre.
Muchas veces nuestra actitud es de autoafirmación, contrario a lo que dice en Hbr.: «Aun siendo Hijo aprendió sufriendo a obedecer».
Para mí la obediencia es el voto más difícil.
Jesús tuvo que
aprender. Dios podría haber salvado a los hombres de una manera mágica, como el
hada madrina de
Const. VD 62. El Espíritu fue el que fue forjando en Jesús esta comunión con el Padre. El Espíritu fue llevando a Jesús ha hacer la voluntad del Padre. En diálogo con el Espíritu aprendió a obedecer (Hbr 5,8).
Jn 14,31. La intencionalidad profunda de Jesús estaba en el amor. La obediencia es el voto del amor. No puedo hacer el querer de Dios sin amor. Si Jesús no es alguien importante en mi vida no puedo hacer lo que él quiere. Cuando hay amor es fácil hacer el querer del otro. «El mundo ha ce saber que yo amo al Padre». Jesús quería mostrarnos el amor que el Padre nos tiene a cada uno de nosotros. …
Para Jesús el abajamiento de Flp 2,8 es condición imprescindible… le lleva a situaciones concretas.
La obediencia es vivir desprendidos de sí mismo. No es algo que nos salga espontáneamente. Supone dejarse llevar por el Espíritu. Si yo no me dejo guiar por el Espíritu no me dejaré despojar por el él.
Señor que nuestra única ilusión sea como la tuya: buscar el deseo del Padre, crear estos cielos nuevos y esta tierra nueva… necesito este despojo de mí mismo para crear comunión, porque sólo creando comunión se crearán estos cielos nuevos… Muchas veces pienso que escucharme es hacer lo que yo digo.
Es vivir con las antenas puestas… como los caracoles.
Jesús nunca ha escondido sus antenas. Jesús tenía claro lo que quería el Padre. No podemos ir por la vida escondiendo antenas… vivir con las antenas para fuera supone despojarse de sí mismo. …
Estar desprendido de mi manera de entender lo que es el carisma. No sabes ni de dónde viene ni a dónde va.
La invitación que yo entendía de parte de Jesús es: “Ábrete, está sucediendo algo nuevo. Este es el momento de salvación. Este es el momento favorable.” Hoy celebramos la memoria de san Martín de Porres. El secreto está en el dejarse guiar por el Espíritu.
Para mí la invitación es esa: poner todos al servicio de la comunidad lo que somos y dejarnos guiar por el Espíritu para hacer el querer del Padre, porque el Padre es el que sabe lo que necesitamos. Quiere dar vida a través de cada uno de nosotros. Nos pide la misma disponibilidad que tuvo Jesús, este desprendimiento de sí mismo que tuvo Jesús.
El amor de Jesús se probó en la medida en que se desgarro para hacer la voluntad del Padre.
“Cuando le traspasaron el costado salió agua y sangre”.
«Tenemos la mente de Cristo» La obediencia supone coger la mente de Cristo. No puedo obedecer si pienso como yo. Buscar ante todo y sobre todo el querer del Padre.
María fue esa persona que vivió una disponibilidad total a Dios.Madre enséñanos a que como tú estemos tan desprendidos de nosotros mismos que corramos al encuentro de Isabel [], porque si yo corro al encuentro de Isabel seré capaz de cantar el Magnificat. Enséñanos vivir este desprendimiento para que el Espíritu pueda realizar la obra de salvación que ha pensado desde siempre.