3 de noviembre de 2004

 

3. Plenaria

 

Grupo 1

 

– Concebir mi vida como un don recibido.

 

Grupo 2

 

0.      ¿Qué es la obediencia?

 

-         Es ejercicio práctico de renuncia a mi yo, para ser Cristo. Obedezco para  no poner obstáculos a la voluntad de Dios sobre mí. Es entrega de mi libertad consagrada

-         Doy mi libertad a Dios y para no confundirme haciendo mi voluntad, quiero obedecer.

-         Hacer la voluntad de Dios a través de la comunidad. No puedo fiarme de mí mismo, me pongo en manos de un responsable, fiándome de los medios e instrumentos que Dios nos ha puesto para estar seguro de hacer la voluntad de Dios y no la mía.

-         Dios tiene un proyecto muy concreto con cada persona. Jesús al final de su vida dice: Todo está cumplido. Tiene la conciencia de realizar algo que se me encomendó. Es una actitud de disponibilidad al plan de Dios.

-         Obedecer es una actitud de querer la voluntad de Dios discernida en diálogo, con responsabilidad y libertad. (Obediencia libre, activa y responsable). Dialogar en una búsqueda de hacer la voluntad de Dios. Es preciso que participe en la obediencia, la libertad y la responsabilidad de toda la persona.

-         Para la obediencia, he de dar un voto de confianza al responsable, que tiene una cierta gracia de estado.

-         No confundirla con el consenso social, la democracia, es una adhesión a la voluntad de Dios a través del responsable.

-         Distinguir lo que es la consagración como voto, con su contenido específico propio de la vida consagrada y el contexto: el que manda, con que comprensión, con qué diálogo etc

 

1.      ¿Cómo puedo obedecer con libertad, cuando hay desconcierto y ambigüedad al estilo de María?

 

-         Buscando comprender las razones, preguntando para comprenderlas mejor.

-         Dialogando para poder obedecer con responsabilidad

-         Orando como María y haciendo un acto consciente, voluntario y libre; dialogando para comprender, pero no discutiendo ni defendiendo, ni peleando.

-         Distinguiendo la obediencia sociológica (laboral, militar, matrimonial, familiar), de la evangélica.

-         Situándome desde la radicalidad del seguimiento, integrado, querido, deseado, visto desde la positividad de la vivencia de los votos.

-         Identificando en esta ocasión que es la ocasión propicia para la vivencia del voto de obediencia.

-         Viendo el lugar del responsable, como mediador de la obediencia a Dios, pues la obediencia es a Dios.

-         El que obedece no se equivoca. Se asumen lo logros y los fracasos.

-         La cosa pudo ser errada, pero la persona no erró obedeciendo.

 

2.      ¿Qué dificultades más fuertes tenemos para vivir la obediencia?

 

-         Falta de claridad del concepto de obediencia

-         No identificación de la voluntad de Dios con la del responsable

-         Buscar razones para no obedecer, apoyado en los fallos del responsable.

-         Soy hijo del ambiente, del individualismo, del liberalismo que lleva a  autogestionar mi vida, sin intervención de los demás.

-         Cuando dudo del responsable y de su correcto discernimiento y claridad sobre mi vida. Cuando lo que yo veo, es más voluntad de Dios que lo que ve el responsable.

-         La desorganización me dificulta obedecer, por el constante cambio de programas en nombre de la voluntad de Dios. La desinstalación me cuesta mucho.

-         El no comprender las razones que me dan, me dificulta la obediencia. Me cuesta abandonarme. Quiero una obediencia razonable.

-         El no tener definido a quien obedecer me dificulta la obediencia.

-         No me cuesta obedecer cuando el responsable tiene claridad, pero ceder y apoyar a otro que está a mi nivel y es de mi rango, me dificulta la obediencia.

 

3.      ¿Cómo podemos, en nuestras comunidades favorecer la vivencia de una obediencia evangélica, dialogante y creativa?

 

-         Estar en pie de obediencia, disponibilidad, servicio, heme aquí, esclavitud sana.

-         Apertura a las circunstancias.

-         Morir a la voluntad propia.

-         Es la complicación frente a la descomplicación. No salir con la mía. Dar el brazo a torcer, querer tener la última palabra.

-         El que no me tengan que convencer con exceso de razones.

-         Dejar que se metan conmigo. Dejar que me digan lo que tengo que hacer, que no me dejen en paz. Que  me toquen mis planes, mi horario, mis intereses.

 

4.      ¿Cómo podemos formarnos para una obediencia madura y responsable?

 

-         Personalizar los cuatro ejercicios.

-         Aterrizando el voto de obedeciendo en el ejercicio de humildad

-         Viviendo la oración,

-         Revisiones de vida, sobre la obediencia

-         Formación sobre los consejos evangélicos

-         Lectura espiritual de vida de santos.

-         Beber en las fuentes de santos que han practicado la obediencia, con dolor.

 

Grupo 3

           

            1. Nous avons noté dans ce cas l’importance de la démarche personnelle de vouloir obéir en toute chose à Dieu et à rechercher sa volonté. Dans ce sens savoir que c’est à Dieu qu’on obéit, savoir en qui j’ai mis ma confiance.

 

            Une autre personne a préconisé une démarche à 3 pas :

 

-         Prendre des distances par rapport à celui qui commande.

-         Essayer de comprendre ce qu’il m’adit à partir de la foi.

-         Chercher de le mettre en pratique.

            Nous avons noté également l’importance de la figure du responsable, surtout dans le cas d’une communauté en formation. A ce sujet il a été reconnu dans le groupe que si son témoignage de vie est convainquant, le formant peut facilement obéir même s’il ne comprend pas parfaitement, dans l’espérance que son obéissance lui conduira à une plus grande connaissance du charisme et donc à un plus grand épanouissement dans la vocation.

           

            2. La toute première difficulté que nous avons souligné ici c’est un manque de référence dans la communauté. Ensuite vient le manque de compréhension du sens profond de l’obéissance. Lorsqu’on ne comprend pas que l’obéissance est le chemin vers l’identification avec le Christ, le chemin de l’épanouissement véritable selon le plan de Dieu et le moyen d’apprendre à vivre ce charisme il nous sera difficile d’obéir.

 

            Une dernière difficulté que nous avons mentionnée c’est le manque de liberté. Nous avons insisté dans ce sens sur le fait que l’obéissance part d’une attitude intérieure de liberté profonde. Une dernière difficulté que nous avons trouvée c’est la mutation qui est entrain de se faire au sein même de la communauté. Au début, tous les missionnaires devaient obéir au fondateur. Actuellement, nous devons prendre en compte dans le vécu de l’obéissance de l’existence de la présidente, du responsable de branche et du responsable de zone.

 

            3. Nous avons proposé que dans nos communauté il un climat favorable à la confiance, au dialogue et à l’ouverture. Aussi nous proposons qu’il ait dans chaque communauté un effort de chacun et de tous à vivre l’obéissance, et une attention de tous à ce que la communauté toute entière soit crédible. Ce qui exige un effort de chacun de témoigner de ce voeux. Ici nous avons encore affirmé le rôle prépondérant du responsable de la communauté tout en insistant en même temps sur la nécessité de la personnalisation de la responsabilité et de l’obéissance.

 

            4. D’après nous, tout part de l’idée que chacun a de sa vie de son projet de vie. La personne qui veut être le Christ prendra les moyens d’y parvenir et de ce fait elle pourra mieux se former à une obéissance libre et responsable. Dans ce processus de formation dans la pratique et le vécu de l’obéissance, la liberté de soi-même sera d’une grande aide. Une personne libre d’elle-même parviendra le plus vite possible à une obéissance libre et responsable. Nul doute que pour nous, le fondement premier de toute obéissance libre et responsable doit être la foi en un Dieu Père, qui est bon et tout puissant pour faire concourir toute circonstance au bien de celui qui l’aime.

 

            Nous avons également trouvé que les visites des responsables dans les communautés pouvaient offrir un cadre propice pour rechercher ensemble la volonté de Dieu en contrastant les points de vues individuels.

 

            Pour finir, nous avons proposé dans le concret l’exercice à l’agilité, à la promptitude dans l’obéissance (Fiat).

 

Grupo 4

 

1.-

-         Creer que el mundo no se le ha escapado a Dios de las manos, la verdad siempre sale adelante, y para eso es necesario, muchas veces, renunciar a sí mismo, a la propia verdad, ceder los propios criterios, intentando sinceramente asumir las consecuencias. Para esto es imprescindible el diálogo con el Señor. Y saber que Dios saca bien de todo para los que le aman.

-         Obediencia al responsable legítimo: Fiándose de Dios a través de los responsables.

-         Intentar vivir la obediencia con un espíritu de aventura y creer que es el mejor camino de crecimiento en madurez humana, aprender a no fiarse de sí mismo

-         Pasar de una actitud religiosa a una actitud de Fe: muchas veces queremos seguir a Jesús sin mirar el Evangelio, y creemos que en las dificultades Dios nos ha abandonado. Contemplar la vida de María y de Jesús, para no querer defender la propia causa con las propias fuerzas.

-         Leer la vida de los santos y la historia de la Iglesia, que nos hacen ver la manera de actuar de Dios en la historia. Volver a introducirlo en la formación. Tener como referencia la Historia de Salvación para vivir en un dinamismo del Espíritu. Para contrastar la mentalidad matemática del mundo y aprender de la Historia.

-         Aprender a salir de nosotros mismos para vivir a la escucha del Espíritu

 

2.-

-         Se ha centrado mucho en la obediencia a  las órdenes de los responsables, sin embargo, la obediencia más importante es la obediencia personal al Espíritu, y ahí, a veces es difícil de discernir.

-         La obediencia se hace difícil cuando el nivel de Fe es bajo, entonces es más difícil estar disponible.

-         No es evidente que aunque oremos, estemos en comunión con Dios y buscando hacer su Voluntad. Cuando estamos en las categorías humanas es difícil obedecer, cuando no somos conscientes del Proyecto de Dios.

-         Cuando no entendemos la obediencia como algo dinámico: Dios no se asusta  de nuestros propios fallos. Ser conscientes del camino que Dios quiere hacer conmigo

-         Cuando nos dejamos llevar por la actividad y no se tiene tiempo suficiente para asimilar lo que se me pide como una respuesta a Dios. La obediencia exterior e interior van unidas.

-         los intereses personales impiden  buscar la Voluntad de Dios con sinceridad, y presentar las cosas objetivamente a los superiores, sin tendencias, para que digan que sí a lo que uno quiere.

-         El buscar defenderse a sí mismo.

-         La falta de confianza y diálogo profundo

 

3.-

-         Entrar en un dinamismo de libertad: Dios propone, pero no obliga. Sólo podemos aprender desde la libertad a obedecer de verdad. Tener la capacidad de respetar la libertad del otro. Para que la obediencia no sea sumisión.

-         Crear climas de confianza y de diálogo en la comunidad, para no vivir la obediencia como hacer lo que el otro quiere, sino como una búsqueda de la Voluntad de Dios,  y sin banalizar la figura del responsable

-         Asumir la responsabilidad con humildad, sabiendo que uno no tiene el monopolio del Espíritu, y que tiene el deber de escuchar a todos los demás

-         Sentirse muy amados en las comunidades. Cuando sabes que el otro busca lo mejor para ti, no es difícil obedecer.

-         El ejemplo de una vida obediente de cada miembro de la comunidad. Cuando en los detalles mínimos se tiene en cuenta a los otros.

 

4.-

-         La obediencia sólo puede ser interior y a Dios, para que la obediencia externa sea verdadera

-         Concretar un trabajo espiritual interior, crecer en delicadeza interior, para no perderse en las cosas externas.

-         La fidelidad en los pequeños detalles de fidelidad al Espíritu.

-         Creer que Dios tiene un proyecto grande para mí, vivir a la búsqueda de la Voluntad y el gozo de Dios, cada obstáculo es un entrenamiento para el paso siguiente. Estar seguro de que cada experiencia es algo bueno, que nos va a aportar algo, Dios utiliza todo para bien de los que ama.

-         Saber que es un misterio de Gracia, el que podamos comprender la obediencia.

 

 

 

Grupo 5

 

1.- ¿Cómo puedo obedecer con libertad, cuando hay desconcierto y ambigüedad, al estilo de María?

 

-         Buscar todos los medios para poder tener claridad.

-         Agarrarse a Cristo porque si no se parte de un gran amor a Cristo no se puede obedecer.

-         Buscar contrastar con otra persona y dialogar porque muchas veces el problema de obediencia es un problema de relación entre las personas.

-         Buscar el bien de la persona y no tanto la realización de un proyecto. En una circunstancia así, uno podía decir o argumentar que debe hacer tal cosa porque lo ha visto, pero esa expresión es verdadera en momentos puntuales y decisivos de la vida; el usarlo con demasiada frecuencia podría banalizarla y suena a cabezonería.

-         Mirar a Maria y buscando agradar a Dios.

 

2.- ¿Qué dificultades más fuertes que tenemos para vivir la obediencia?

 

-         Nos hemos dado cuenta que la obediencia es uno de los votos mas delicado y difícil porque toca el yo y el interior de la persona. Porque para obedecer necesito estar interiormente disponible para soltar mi yo. Es un ejercicio de aprender a abandonar tu vida en manos de otro.

-         La mayor dificultad consiste en el conflicto que puede surgir en la persona entre obediencia y libertad, entre la obediencia y la responsabilidad personal y entre la obediencia y la conciencia de la persona. El responsable tiene que ayudar al Espíritu para que la persona haga un buen discernimiento.

-         Existe también la dificultad entre la obediencia, la iniciativa y creatividad; porque se corre el riesgo de enterrar los talentos por miedo.

 

3.- ¿Cómo podemos, en nuestras comunidades, favorecer la vivencia de una obediencia evangélica, dialogante y creativa?

 

-         Ante todo conviene tener en cuenta el tipo de comunidad (Formación, apostolado, estudio, sacerdotes, hermanas, etc.)

-         En segundo lugar hay que mirar a la persona y la forma en que se le dice las cosas.

-         Finalmente, el modo de ejercer la autoridad influye mucho, mucho.

-         Buscar a la persona que mas conoce a la persona.

 

4.- ¿Cómo podemos formarnos para una obediencia madura y responsable?

 

-         Formando sujetos maduros y responsables. Ayudar a la persona a personalizar la vocación. Obedecer mostrando la calidad de amor que tengo a Dios y a la comunidad.

-         Hace falta una formación humana a la persona como dijimos cuando hablamos de la castidad y de la formación. Es decir, dar a la persona herramientas para que sea madura y responsable.