3 de noviembre de 2004

 

2. Ponencia sobre el voto de obediencia

(Margarita Llauger)

 

1.- Obediencia en la Vida consagrada. ¿Qué es?

2.- Obediencia en la cultura africana

3.- Obediencia en Jesús de Nazareth, modelo de obediencia

4.- Obediencia en la Fraternidad Verbum Dei

4.1- Fuentes

4.2- Obediencia al carisma

4.3- Obediencia en comunidad: Dificultades y  medios

a.- Obediencia en el (la) Responsable

b.- Obediencia en la comunidad

5.- Obediencia en María, nuestra madre

 

 

1. Obediencia en la vida consagrada ¿qué es?

 

            Es lo que dignifica y engrandece a la persona, el medio por el cual va logrando su identidad: ser aquello para lo que fue creada; sin ella no puede alcanzar el ideal de felicidad y de plenitud a la que está llamada y que tanto ansía.

 

            En efecto, el hombre (Gen 1,26-27) es creado por Dios a su imagen y semejanza: Ésta es su identidad y dignidad. ¿Cómo alcanzará ese ideal de ser semejante a Dios, aspiración y grandeza máxima?. La criatura no puede por ella misma llegar al Creador, pero ese Creador, por Amor, se le hace Camino en el Hijo y le habla al hombre en contacto personal, en lo que llamamos oración.

 

            Obediencia es escuchar a mi Dios, mi Creador, mi Padre, saber su proyecto sobre mí y obedecerle en todo, hasta en los más pequeños detalles, para, así, alcanzar ser semejante a Él, tener su amistad, su Amor, su gozo, viviendo la vocación a la que nos ha llamado.

 

¿Para qué los Votos?

 

            La Asamblea Plenaria SECAM en Lagos ,en 1987, declaró: “La credibilidad de la Iglesia en África depende de obispos, de sacerdotes capaces de testimoniar... y de religiosos y religiosas realmente fieles, auténticos testigos por su modo de Vivir los Consejos evangélicos” (Igl. en África, núm 22)

 

            “Se nos pregunta tácitamente o a gritos: ¿Creéis verdaderamente en lo que anunciáis? ¿Vivís lo que creéis? ¿Predicáis lo que vivís? Hoy el testimonio de vida es condición esencial para la eficacia real de la predicación; nos hacemos  responsables del Evangelio que proclamamos” (núm 21).

 

            “Los miembros del Verbum Dei... harán profesión de los votos de Pobreza, Castidad y Obediencia  a fin de poder convivir y anunciar el Reino con una pureza total corazón y libertad de espíritu para poder repetir en sus vidas el amor universal desinteresado y sacrificado de Jesús.

 

            “Vivirán el voto de obediencia para hacer solamente el querer del Padre, para ser miembros vivos y vivificantes del Cuerpo de Cristo y para tener entre sí los sentimientos de Jesús... y para poder convivir y proclamar toda la vida el Fiat corredentor de María” (Cfr Const 86).

 

            Practicarán la obediencia evangélica de forma activa y responsable con los que ejercen los cargos de dirección y responsabilidad (Breve Ideario V) (Cfr Cons 88).

 

            Los tres votos se interfieren: La castidad, el Amor de Dios nos transforma en Cristo; la obediencia es el medio. Ser pobre como Jesús es obediencia a que Jesús es el Camino

 

 

2. Obediencia en la cultura africana: Testimonios de algunos miembros africanos de la Fraternidad:

 

2.1 ¿Qué significado tiene la obediencia en el mundo cultural africano?

           

            La obediencia en África es una realidad cultural que se vive y se respeta; un valor. ¿Cómo se concebía antaño?

 

            En tiempos antiguos el rey era la máxima autoridad, dueño absoluto de todo: tierras, cosas, personas, todo era suyo. Elegía sus mujeres y las otras eran entregadas a los súbditos, que no tenían fuerza para hablar, obedecían, lo contrario implicaba castigo; el rey se comprometía a protegerles y alimentarles.

 

            Entraña una concepción vertical. En la tradición no existía la confrontación ni se pensaba el ser todos iguales ni el hablar de igual a igual. No se planteaba el cuestionarse, sino sólo el obedecer. “Si lo ha dicho el jefe, hagámoslo”.

            Obedecer en la familia  era un valor, porque el que obedecía era considerado como el mejor hijo ya que respetaba a los mayores, reconociendo su sabiduría y su experiencia. Antes se veía a los padres como dioses.

 

            Se exigía un respeto a las personas consagradas a Dios. Se realizaban actos como: En ciertas tribus, imponer el matrimonio, elegir el futuro del joven.

           

            Peligros de este tipo de obediencia:

 

        Produce miedo, impidiendo la personalización y la responsabilidad hasta las últimas consecuencias, porque lo importante es obedecer. Imposibilitaba la reflexión. Al obedecer se acierta.

 

        Crea poca madurez y crea desconfianza en sí, ya que siempre debe sentirse inferior.

 

        La mujer carece de consideración.

 

        No se da cabida a aportaciones, pues los mayores piensan y no se equivocan: ¿Qué puede decir si carece de experiencia ni sabe de la vida? Pues el criterio para ser obedecido era tener experiencia, ser varón, hermano mayor, jefe, ser intelectual o tener dinero, entre otras cosas.

                   

2.2 Hoy no ha cambiado mucho

           

        Los niños siguen obedeciendo a los padres sin rechistar, sin mirarles a los ojos, porque no hacerlo son palos que recibe.

 

        Los adolescentes, unos obedecen y colaboran; otros lo hacen por obligación.

 

        Los jóvenes viven, muchos, la rebelión por no dialogar con los padres, ya que estos imponen; falla mucho el diálogo en la familia, se viola la tradición, pues los jóvenes buscan nuevas libertades y se pierde el miedo a desobedecer. El progreso ha hecho cambiar las aspiraciones de los jóvenes. Muchos hijos se desarrollan fuera del seno familiar, viviendo solos, yendo a otros países. Hoy el joven obedece más a los medios de comunicación considerando a los mayores arcaicos y sin cultura.   

 

2.3 ¿Cómo se puede entender la obediencia religiosa desde estas raíces?

           

            Aun en la actualidad no se puede pensar que esta concepción de autoridad no se refleje, a menudo, en las casas  religiosas, y que el (la) superior no se crea dueño de su poder con inclinación a mandar más que a servir y creerse con todos los derechos y sin obligaciones. De ahí el, a veces, deseo fuerte de alcanzar el título de superior o de obispo por el poder que lleva consigo.

           

            Se ha nacido y desarrollado en un país africano, en el seno de una familia con una cultura concreta, con una identidad: ser africano; pero se vive dentro de unas influencias extrañas muy fuertes. Todo esto influye  en la forma de concebir y vivir la obediencia.

 

            Al  recibir la llamada de Dios se sigue a Cristo, constatando  una realidad diferente a la vivida y a la que hay que adaptarse, asumir y dejarse educar.

 

            Nos hacemos conscientes de que debemos educar nuestra cultura desde el Evangelio, que es Cristo mismo, que también nació en una cultura concreta, pero se dejó educar por el Padre.

 

            En 1980 llegó el Verbum Dei a África, a Guinea Ecuatorial; desde entonces los tiempos han cambiado. Por ejemplo: en Guinea Ecuatorial con la llegada del petróleo y el consumismo se han cambiado muy fuertemente las costumbres de los guineanos; así exigen ser escuchados. Se busca el progreso y una vida más fácil, importa más la búsqueda de lo material que lo espiritual.

 

2.4 ¿Cómo integrar la obediencia?

 

            Con el sentido de familia tan importante en África: ¡El Verbum Dei es mi familia!. Cuando en la familia hay una necesidad, los miembros que pueden paliarla se ofrecen con gusto, aún con mucho sacrificio,  porque es su familia.

 

            Por ejemplo: la hermana dejó sus estudios para atender a la familia, sustituyendo a su hermana que quería ser misionera. Y antes de casarse deja a sus hermanos pequeños ya colocados.

 

            Por tanto, si considero al Verbum Dei como mi familia, la tengo en mi corazón, será fácil la ayuda mutua, la convivencia y la obediencia. Si no, me cansaré y lo dejaré.

 

            Sin este sentido de familia, la obediencia es por algún interés propio, se obedece, aguanta hasta obtener el fin deseado y, entonces, se deja la Fraternidad; pero mientras tanto la obediencia estorba, molesta, aunque se disimule.

 

 

3. La obediencia en Jesús de Nazaret, nuestro modelo de obediencia

      

            El Hijo de Dios baja a la Tierra para mostrarnos cuál es la auténtica dignidad del hombre: ser hijo de Dios (1Jn 3,1). La persona de Jesús es admirada, aun por no creyentes, por su dignidad, grandeza, entrega gratuita y humillante de su vida. ¿Cómo Jesús llegó a esta grandeza?: Jesús obedeció a José, a María, a Pilatos, a los verdugos. Las situaciones adversas no fueron impedimento para realizar el proyecto de Dios. Dio con ello el grito de Evangelio que se necesita hoy. Desde su niñez Jesús manifestó a sus padres su clara opción de vivir bajo la voluntad del Padre (Lc 2,49), vive  de ella (Mt 4,4), es su alimento (Jn 4,34) hasta dar la vida en la cruz.

 

            Por sus muchas noches en oración al Padre que le daba a conocer Su voluntad y fuerzas para cumplirla., obedece por Amor para enseñarnos

La vida de Jesús es toda ella obediencia: Jn 5,30: “No busco mi  voluntad sino la voluntad del que me ha enviado. Jn 6,38: “He bajado del Cielo, no para hacer mi voluntad, sino la de Aquel que me ha enviado”

 

            Nuestra obediencia es para identificarnos con la de Jesús, expresión de su relación total con el Padre como modo de existencia.

 

            Jesús, 30 años para concebir quién  era y conocer el plan de Dios sobre él para obedecerle fielmente. y 3 años para realizarlo por el camino señalado por el Padre. (Jn 12,22-28)

 

            ¿Tiene nuestra oración el Amor, empeño, libertad, confianza y fuerza de Jesús, para obedecer al Padre?.

 

            ¡Somos hijos en el Hijo en la medida en que nuestra obediencia sea como la Suya!

 

 

4. La obediencia en la Fraternidad Verbum Dei

 

4.1 Fuentes

           

            Breve Ideario (Cap. V) “Vivirán el voto de obediencia para hacer solamente el querer del Padre... para tener entre sí los mismos sentimientos de Jesús... para vivir y proclamar el FIAT de María...”, “La obediencia constituirá la expresión más genuina de Amor al Cristo Total...”

           

            Constituciones (Nº 85-90), Estatutos (Nº 314-321). Escritos de Jaime Bonet (Esc. JB)[1]. “Cristo nace y actúa por mí, sus sentimientos y criterios son actuales. Evangelizar es dar el  Evangelio, no basta decirlo, hay que vivirlo. Si el Verbum Dei no ha de ser un grito de Evangelio, que no haya Verbum Dei. ¡Ser grito de Evangelio, más con la vida que con las palabras!, ¡Vivir el Evangelio! ¡Entra en la ilusión loca de Cristo por obedecer hasta la muerte y muerte de cruz!. Santo es el que quiere crucificar su vida para obedecer a la voluntad del Padre. Cristo te dará la gracia. La cruz más dura es la de  la obediencia porque ataca de raíz lo más íntimo y vivo: el amor propio. La perfección radica en la obediencia; Cristo la vivió porque sabe lo que nos cuesta. La vida de Cristo es obediencia, por eso debemos centrarnos en ella, hasta en los pequeños detalles; con firmes criterios evangélicos: hemos de llegar a vivirla.” (Esc. JB).                           

 

4.2 Obediencia al carisma

           

            La identidad de hijo a la que el Padre me llama ha querido que la vaya viviendo y forjando en la Fraternidad Verbum Dei ¡Grandeza sobre grandeza! no sólo ser hijo, sino con la identidad y misión que dio a sus Doce: Oración, ministerio de la Palabra con testimonio de Vida.

 

            ¿Cómo forjarlo? Como Jesús: Por la obediencia. Obedeciendo al carisma con fidelidad total, sin interpretarlo a mi estilo, como Cristo obedeció al Padre en todo hasta la muerte ignominiosa en cruz. Conocerlo bien, orarlo constantemente y vivirlo. (Lc 4,42). Implica obediencia absoluta a Dios aún en lo que parece ineficaz. ¡Dios no se equivoca!

 

            ¡Cuidado con falsas eficacias apostólicas! ¡Alegría de obedecer al carisma!

            Ej.- Casa nueva en Salamanca...

            Ej.- A Guinea: Responsable Cooperación...

            Ej.- Obispo de Franceville...

     

4.3 Obediencia en comunidad, dificultades y medios

           

            “En este siglo actual nadie quiere obedecer. El seguimiento se prueba en la obediencia. La obediencia es el fruto maduro, es expresión del que con humildad se abandona confiadamente en manos de Dios para que haga maravillas en él. Es unión vital y lógica a lo que la Cabeza quiere y como lo quiere. Es la esencia de la santidad y la medida del Amor, porque ofrece un amor probado y libre de escoria. No es posible amar sin obedecer.

 

            ¿No es el Sagrario el colmo de la obediencia? ¿Qué importa si el superior es menos santo o sabe menos? El que busca la santidad ansía la obediencia para hacer de su vida un testimonio de amor.

 

            La sinceridad y la apertura están ligadísimos a la obediencia. Si protestas interiormente no obedeces; la obediencia interior es necesaria para no perder la vida de Dios y para vivir libre con Dios y tener la felicidad,  que es hacer la voluntad del Padre.” (Esc. JB).

 

            ¿Qué hacemos 3 horas ante Jesús Eucaristía? Obedecer es: Vivir el espíritu de obediencia de Jesús: escucha constante a Dios, “ob-audire”, haciendo su querer y despojo voluntario del “yo”: de mis criterios, planes, realizaciones personales, etc. con el mismo ánimo y Amor de Jesús.  “No hablamos por cuenta propia sino lo que el Padre nos dice y cómo lo dice... Transmitimos lo que hemos contemplado” (Const. VD 19).

           

            Obedecer con la alegría de la confianza total en Jesús. La obediencia se  vive en lo concreto; todos los miembros deben poner el máximo interés en cumplir las Constituciones, que  no se discuten ni se cambian.

 

            24 A lo que nos comprometemos (detallarlo)

            Nº 25 Apertura

 

            Obediencia activa, interna, responsable y alegre en los destinos, en misiones concretas, dialogando, pero obedeciendo con todo interés. Ej. Estando ya en el coche, se le cambia el  destino, sin problema. ¿Estoy siempre disponible para lo que sea?

 

Ej.- Mi conversión por la vida de María de total disponibilidad. 

Ej .- Siete Aguas: ¿Disponibilidad total hoy? ¿Qué es la libertad?.

Se trata de intuir necesidades y ofrecerse; a veces los Responsables no saben a quién acudir para una misión.

 

¿Qué nos da obedecer? Vivir en libertad de uno mismo, de los demás y de las cosas. La obediencia provoca más libertad, grandeza de espíritu y madurez.

 

Aumento de fe y de confianza. Paz profunda porque es Dios que actúa en nosotros cuando obedecemos, y nos da seguridad ya que es Él la fuerza.

 

Nos aumenta el Amor, al ir dominando el orgullo y el egoísmo.

Salvación: Ej.- No matar a un niño (Lloseta).   Ej.- Misionera enferma: “Por ob....”

Ej.- Más Fe:  Ej.- Mis oposiciones: Fe.

 

Un punto muy importante para una obediencia responsable y eficaz es la discreción, o sea, saber guardar, como la Virgen María, las cosas de los demás en su corazón, y decirlas sólo a las personas responsables, que puedan ayudar.

 

“Entre las misioneras, enseñaba Jaime Bonet, no importa comentar todas las cosas ni enterarse todas de todo. Entre vosotras no habléis de otra misionera, id a Dios. Ej; Una sale de casa y sólo la Responsable debe saber a donde va, no se pregunta. La discreción da gran libertad a los hijos de Dios. En el Verbum Dei no interesa el número, sino mujeres fuertes, valientes. Pedro se abría, pero Judas se cerró. Sé leal, abierta y fuerte” (Esc  JB).

 

a) Obediencia del (de la) Responsable

 

            Tener claro que la autoridad en la vida religiosa es un servicio a Dios y a los hermanos, se es para los demás.

 

        Debe obedecer fielmente a la voz de Dios en la oración profunda según el Espíritu.

        Debe obedecer a las Constituciones y demás fuentes, sin mezclar sentimientos personales.

        Debe obedecer a su Responsables   mayores,  y no hacer por su cuenta.

        Ha de escuchar con atención y Amor a su comunidad, sin prejuicios, inspirando confianza.

        El Amor de Cristo le lleva a ayudar evangélicamente  a cada persona de la comunidad.

        Muy importante es cuidar el tono de voz con que se habla.

        Debe tener conciencia de que no tiene privilegios y que debe obedecer como todos.

        La voluntad de Dios puede manifestarse a través de la comunidad, buscando siempre una vida más evangélica.

        Responde le la santidad de los miembros de comunidad

 

b) Obediencia en los otros miembros.

 

            ¿Cómo facilitar la obediencia en la comunidad?:

 

        Con ideas  claras sobre el valor de la obediencia, viviendo enamoradas de la obediencia de Cristo y debemos reproducirle.

        Siendo conscientes de que todos somos responsables de la unidad, del amor en la comunidad, que repercute en la Iglesia y en el mundo.

        Actitud de escucha y confianza en el (la) Responsable.

        Hay que fomentar el diálogo sincero, claro, que es escucha atenta del otro para acoger su verdad, aunque contradiga la mía y así enriquecerme

        Es importante la corresponsabilidad, que favorece la obediencia creativa, obra de todos para desarrollar la misión confiada.

 

            Dificultades en la obediencia. Agradezco al Verbum Dei como me enseñó a obedecer en las dificultades, con Amor y firmeza.

 

        No creer en el Responsable o creerse más que él, creer que no le entiende y no hay diálogo. Ej.- P. Nieto.

        No conocerse ni conocer el Amor de Dios ni su poder para poder obedecer.

        No orar profundamente: La autosuficiencia.

        Querer la “propia realización”; es ignorancia y camino  equivocado.

 

            La dificultad está en no expresarse a quien se debe, la no apertura con la persona responsable, y se vive para sí. Por ejemplo: no se dice cuando se les hacen regalos ni cuando se les da dinero o se pide dinero fuera de la comunidad “para sus gastos”, etc.

           

            Falta de Fe Viva. Falta de vivir enamorados de Dios. Revisión mal hecha

 

5. La obediencia en María

 

            La vida de María es obediencia total, sencilla, exponiendo su vida, su honra y la de todos sus allegados, porque vivía la fe. Por esto pudo cantar el Magnificat y, por esto, es nuestra maestra. Su FIAT determinó su vida. Obediencia aparentemente absurda en la Anunciación, en visitar a su prima Isabel, en ir a Belén por el edicto del César, en ir a Egipto...en ir a la cruz acompañando a su Hijo.

 

            Dejemos a Jesús obedecer en mí al Padre y yo sólo colaborar con Él. El Espíritu Santo pueda actuar libremente en nosotros, como en Jesús.

            Y como María obedecer sin esperar recompensa humana. La recompensa sea la propia obediencia y más Amor, más comprensión, más libertad, y un gozo que nadie te puede arrebatar

            ¡Gracias, Madre, por tu Sí!, haz que se repita en cada uno de nosotros.

 

Reflexión

 

        1.-¿Cómo puedo obedecer con libertad, al estilo de María, cuando hay desconcierto y ambigüedad?

        2.- ¿Qué dificultades fuertes tenemos para vivir la obediencia?

        3.- ¿Cómo podemos, en nuestras comunidades, favorecer la vivencia de una obediencia evangélica, dialogante y creativa?

        4.- ¿Cómo podemos formarnos para una obediencia madura y responsable?

 



                [1] Esta sigla se utilizará para nombrar los escritos de Jaime Bonet que no están recogidos en las Constituciones, Estatutos y Breve Ideario.