5 de noviembre de 2004

 

 

1. Pautas de oración

(Jaime Bonet)

 

 

Nuestra misión no es muy frecuente como grupo, como convivencia, como santos si que hay  muchos, pero en conjunto, una congregación de este tamaño de sacerdotes, mujeres y matrimonios, no, cosa que al principio había gente que no lo aceptaba y hasta en la sagrada congregación, pero había un obispo que insistía en que había que aprobar esto.

 

Lo interesante de todo esto es creer en Jesús. «Sin fe es imposible agradar a Dios», y esto es muy frecuente entre sacerdotes, religiosas y gente consagrada. Lo digo por este carisma y misión nuestro que es el mismo que el de los Doce, los elegidos por el Señor, en nuestro caso hombres, mujeres y matrimonios.

 

Nosotros hacemos voto de pobreza castidad y obediencia para tener la plenitud de Dios hasta decir: Es Cristo que vive en mí. ¿Por qué tenemos pobreza, castidad y obediencia? Para tener a Cristo. ¿Cuándo? No sólo en la oración, sino en casa y en camino, como dice el Deuteronomio.

             

Seguir con Cristo, en casa y en camino, acostado y levantado. Si tienes un poco de fe sabes que está en ti. Ya se pueden reír de ti los otros, pero tú sigue. María nos ayuda muchísimo a esto, para que podamos valorar lo que vale, lo eterno lo divino lo inmortal más con la vida que con la palabra.