31 de octubre de 2004

 

 

1. Carta enviada a todas las comunidades

 

Domingo 31 de octubre de 2004

 

Querida Fraternidad en el mundo entero:

 

            Aprovechamos nuestro día libre para enviaros un saludo fraterno desde el Monasterio de Benedictinas de Babeté, en las afueras de Bafoussam (Camerún), donde se están desarrollando las Jornadas de Reflexión sobre el Verbum Dei en Africa, en un clima verdaderamente fraterno y de búsqueda de la voluntad de Dios para el Verbum Dei en este continente. Os agradecemos vuestra oración por nosotros.

 

            Sabéis que las jornadas han estado precedidas por tres semanas de ejercicios espirituales, del 1 al 22 de octubre, animados por Magdalena Rodríguez y Diosdado Marqués. El día 21 llegaron Jaime Bonet, Isabel Fornari, Filipe Vaz Pardal y Maria José Herrero. Les recibieron en la Fraternidad de Duala, con una mesa redonda, en la que los discípulos de Duala no se cansaban de hacer preguntas a Jaime: era la primera vez que se encontraban con el fundador y eso les llenaba de alegría y de interés por conocer las raíces del Verbum Dei. El sábado 23 tuvieron lugar las ordenaciones de diáconos de Juan Rope y Macario Eló, dos misioneros guineanos, en la catedral de Bafoussam.

 

            Las Jornadas dieron comienzo el domingo 24 [de octubre], domingo mundial de las Misiones, y justamente tienen lugar cuando nos disponemos a celebrar los 25 años de la llegada del Verbum Dei por primera vez a Africa, el 19 de julio de 1980, concretamente a Malabo en Guinea Ecuatorial. Todo esto nos hace descubrir, no una coincidencia, sino un verdadero lenguaje de Dios: ¿Qué es lo que Dios espera de estas Jornadas? ¿Qué nos quiere decir?

 

            Estamos 29 participantes: Jaime Bonet, Isabel Fornari, Maria José Herrero, Filipe Vaz Pardal, Greg Morgan, Gerardo Roncero, Esther Bochita, Inés Bueriberi, Eduvigis Bestué, Eva Medina, Agueda Reo, Jesusa Abeng, Guillermina Richard, Virginie Asuka, Teodoro Lorá, Diosdado Marqués, Serafín Sosó, Macario Eló, Juan Rope, Marisa Díaz, Rosario Calderón, Margarita Llauger, Magdalena Rodríguez, Juana Paz Ayala, Rosa Ortega, Fernando García y tres misioneros estudiantes: Hermenegildo Ovono, Alphonse Daudet y Pascal Mbamba.

 

            En África, los que nos han precedido están siempre presentes y así quisimos empezar teniendo un recuerdo y una invocación a nuestros hermanos de la Fraternidad Verbum Dei de África que ya han llegado a la Casa del Padre: Cristina y papá Rope de la Fraternidad de Malabo; Lucía del Río de la Fraternidad de Abidjan; papá León Bokuma y mamá Nlandu de la Fraternidad de Kinshasa. Ellos participan también en estas jornadas desde el Cielo.

 

            Isabel Fornari abrió las jornadas con las pautas de oración, recordando que Dios es el Dios de la Historia y de nuestra historia personal y comunitaria y quiere hacer de la Historia una Historia de Salvación. Por eso nuestras vidas tienen una transcendencia inmensa.  ¿Cómo puede el Verbum Dei servir mejor y hacer bien a este continente africano y a la Iglesia de Africa? El Verbum Dei no tiene respuestas fáciles, no ofrece una vida fácil, sino una vida profética. Y por ello tiene que ser un Verbum Dei de avanzadilla, testigo del Evangelio.

 

            Esther Bochita hizo un recorrido a la Historia del Verbum Dei en Africa, con sus luces y sus sombras en estos casi 25 años. Nos presentaba las jornadas como un “lobeto”, el rito africano de reconciliación y de paz que se hace en las familias cuando ha habido problemas entre los miembros para que todos puedan participar dignamente en la fiesta. No podremos celebrar con gozo los 25 años del Verbum Dei en Africa, si no hay un reconocimiento sincero de los aciertos y de los errores de estos años de historia. Las luces: la generosidad de unas vidas que se arriesgaron a salir al encuentro de un continente totalmente desconocido para ellas, y que fueron testimonio de una fraternidad sincera hacia el pueblo africano. Las sombras: el desconocimiento de una cultura totalmente distinta a la propia, de la cual muchas cosas no se entendieron como se debiera. Estamos todavía en los inicios del Verbum Dei en Africa. Hay un largo camino para recorrer. ¿Hasta dónde llegaremos? Depende de la fidelidad de cada uno al diálogo con Dios.

 

            Son días de trabajo intenso. El desarrollo de cada jornada es el siguiente: Por la mañana pautas sobre el tema correspondiente y  oración. Después del desayuno,  la Conferencia sobre el tema, seguida del trabajo por grupos, bien eclesiales o de Rama. La tarde se inicia con la Plenaria para poner en común el trabajo de los grupos y se cierra con la Eucaristía antes de la cena. Concluimos el día con el rezo del Rosario por Ramas.

 

            Los temas están siendo muy interesantes y enriquecedores para todos. Constatamos eclesialmente la profundidad de todas las intervenciones. Hemos contado con la presencia y experiencia del P. Alain Renard, s.j., que lleva 45 años en África y nueve como formador. Nos habló de su experiencia de formación en el noviciado jesuita de África Occidental. Tenemos previstos otros invitados en estos próximos días, entre ellos el obispo de la Diócesis de Bafoussam.

 

            Constatamos con mucho gozo el trabajo intenso de Dios en el corazón de cada uno de nosotros, poniendo bases firmes de comunión y fraternidad.

 

            Seguimos contando con las oraciones de todos. Al final de las Jornadas volveremos a entrar en contacto con vosotros.

 

            Secretaría de las Jornadas.