El 5 de septiembre del presente año, Antonio Velasco, Presidente de la Fraternidad Misionera Verbum Dei, llegó a Siete Aguas procedente de Brasil a las 13.00 hs. portando las cenizas del Padre Jaime Barceló, las cuales fueron depositadas en la urna que se encontraba en la capilla del Sí de María. Allí, en un ambiente comunitario y oracional, estaba su hermana Francisca, su ahijado Lorenzo, con varios familiares y también las misioneras y misioneros que se encontraban haciendo Ejercicios Espirituales de mes, junto con una representación de la rama de matrimonios misioneros.

 

En un clima oracional se rezó el rosario, acompañado de cantos y plegarias y al final un misionero de la Fraternidad , leyó una emotiva poesía que dedicó al P. Barceló. Una misionera dio lectura a un escrito personal agradeciendo la vida misionera del P. Jaime.  

En el transcurso de la tarde fueron llegando de distintos lugares miembros de la Fraternidad y Familia Verbum Dei, amigos y conocidos que acudían a la Celebración de la Eucaristía.  

A las 19.00 horas, todos los sacerdotes y diáconos se revistieron en la capilla del Resucitado y se dirigieron en procesión a la Capilla del Sí, en busca de la urna con las cenizas, las cuales fueron portadas por un representante de la comunidad de México, donde actualmente vivía Jaime, y por un sacerdote africano.  

La concelebración fue presidida por el P. Antonio Velasco, Presidente de la Fraternidad , acompañado por el P. Jaime Bonet, Fundador de la Fraternidad. El P. Antonio leyó durante la homilía extractos de varios testimonios sobre los últimos días del P. Jaime. También se leyeron algunos textos de su cuaderno personal de Oración. Al final de la Eucaristía , su ahijado Lorenzo, leyó una entrañable carta en acción de gracias por el testimonio de humanidad y entrega del P. Jaime a los más pobres.  

El 10 de septiembre, fueron trasladadas las cenizas a Loeches, Madrid, donde se celebró una Eucaristía, concelebrada por miembros de la Fraternidad y por Don Felipe, el antiguo párroco de Loeches, ya jubilado. Posteriormente viajarán las cenizas de P. Jaime Barceló a su querido México, y a su comunidad del Cerro del Cuatro que desean tenerle entre ellos como gratitud por su vida misionera entregada hasta el final.