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El Verbum Dei presente en el Primer Congreso Asiático de Misión El primer Congreso Asiático de misión tuvo lugar en Chang Mai (Tailandia). Leticia Candelario, misionera de la comunidad de Singapur, estuvo presente como parte de los 21 delegados de Singapur, entre los 1044 participantes de todos los países de Asia.
Impresionaba ver tantos misioneros asiáticos, así como otros muchos de Europa, Latino América y Norte América, que habían vivido los mejores años de su vida evangelizando la gente asiática, y que se habían hecho uno con ellos.
Personalmente la experiencia del Congreso me enriqueció mucho, ya que pudimos compartir nuestra fe por grupos y la pluralidad cultural era inmensa, ya que casi todos los países de Asia estaban representados. Siempre he dicho que Asia es un continente fascinante, por su variedad de culturas, lenguas y religiones, y quizás el hecho de que la mayoría de Santos Asiáticos sean mártires, hace evidente el hecho de que la libertad de religión es un reto todavía en bastantes países.
El tema del Congreso era: “Contar la historia de Jesús en Asia”. Este tema tiene mucho significado, pues el contar historias en Asia, es una forma de evangelizar. Para la gente asiática es más fácil entender el mensaje del evangelio a través de historias que por medio de conceptos abstractos o razonamientos filosóficos. Por lo tanto, contar la historia de Jesús a través de la historia de nuestro encuentro personal con El, es la mejor forma de evangelizar en Asia.
En el discurso del obispo Luis Antonio G. Tagle (Filipinas), el obispo describió las características de una historia, y entre otras cosas hizo notar que “sin tener un encuentro personal con Cristo en la oración, no tendremos una historia que compartir con la gente”, nos animó no solo a contar nuestra historia, sino también a escuchar la historia de Jesús de los otros. Escuchar a la gente, es muy importante, porque tenemos muchas cosas que aprender de los asiáticos y de las culturas y tradiciones asiáticas; algo que, como misioneros, no tenemos que olvidar si queremos evangelizar de verdad en Asia.
El compartir de fe, a través de los discursos y los testimonios, me dio luz para entender con más claridad la forma que tiene Dios de actuar en Asia, y la necesidad de abrir nuevas perspectivas para nuestra misión en este amplio continente en el que los católicos son una minoría.
Sin duda alguna que un evento de esta magnitud ha abierto mis ojos para ver la necesidad de que haya mas misioneros en este continente, también me doy cuenta que para poder inculturizarnos en Asia, necesitamos tiempo y también necesitamos escuchar una y otra vez las historias de la gente, como llegaron a creer en Jesús y que les movió a aceptar el Cristianismo. He vivido en Asia los últimos 7 años y medio, (año y medio en Filipinas y 6 en Singapur), y aunque no es mucho tiempo, puedo decir que Asia es un continente que me ha cautivado por lo diferente que es y la multitud de retos que ofrece. Leticia Candelario |