Tu eres mi siervo a quien yo sostengo

Ordenación diaconal de los misioneros: José Ramón Cortés Marmolejo; Luís Domingo Rubio Arámbula; Francisco Javier Córdoba Santoyo, de manos de su excelencia Monseñor Jesús Catalá Ibáñez, titular de la diócesis de Alcalá de Henares, en la capilla de la Santísima Trinidad (Loeches) el día tres de Diciembre, primer Domingo de Adviento y memoria del patrón de los misioneros: Francisco Javier.

 

Homilía,

En las palabras que el obispo dirigió durante la homilía exhortaba a estos diáconos a ser profetas de esperanza, a ser altavoces de la Palabra de Dios. Recordándoles como a la base de sus vocaciones se encuentra la experiencia del amor de Dios, amor que constituye la fuente a la que cada día han de acercarse y saciarse de ella hasta rebosar. Apelando a la imagen del barro, describía el acontecimiento de la ordenación diaconal como una verdadera transformación; se entra como el barro y sale como vasija cocida en el horno de la misericordia de Dios. Por último, mencionó a san Francisco Javier, patrón de los misioneros, como su guía y modelo, sobre todo en su disponibilidad y docilidad al Espíritu Santo para ser servidores (diáconos) en cualquier parte del mundo.

 

Acción de gracias:

Uno de los diáconos en nombre de los tres, al final de la celebración, expresó su sentimiento de gratitud. En primer lugar a Cristo Jesús por considerarlos dignos de confianza al llamarlos a este Ministerio, como servidores de la Palabra en la predicación del Evangelio y al servicio de los sacramentos. Agradeció al Señor Obispo por su solicitud paternal manifestada en la entrevista previa a la ordenación y durante la ceremonia. Gracias también a sus familias por haberles transmitido el tesoro la fe y del amor a Dios; y por haber cultivado sus vocaciones. Por último, agradeció a la Fraternidad Misionera Verbum Dei por el acompañamiento ofrecido a lo largo de su proceso formativo.