Renovamos nuestra inmensa gratitud a Dios,
que tanto amó al mundo que nos envió a su Hijo.
La humanidad entera anhela su Palabra y su Voz,
pues “cuando habla Aquel a quien Dios ha enviado
es Dios mismo quien habla” (cf. Jn 3,34).

Felices fiestas de Navidad

Fraternidad Misionera Verbum Dei