Desde Siete Aguas...

En la primera quincena de junio un grupo de cinco matrimonios, que por circunstancias varias no podían hacer ejercicios en agosto, y varias misioneras hicimos los ejercicios anuales.

Al final pudimos constatar que fuimos objeto de una gracia muy especial de Dios, y lo resumimos con esta frase del salmista: “El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”, nos ha prolongado y enriquecido la ilusión y ha reforzado nuestras ganas de seguir trabajando por el Reino de paz y amor, que tanta falta nos hace hoy.

 

No podía faltar el agradecimiento a nuestra madre María.

Culminaron los ejercicios con los votos de Pepe y Tane, e Isabel y Laurelino, con lo cual manifestamos nuestros deseos de que otros conozcan el sentido de nuestras vidas, y de nuestro matrimonio.

 

El ofertorio estuvo a cargo de los más pequeños dirigidos por Kioko, los mayores estaban amenizando la ceremonia con las guitarras.

Tanto una cosa como la otra, estuvo muy lograda.

 

Después compartimos con todos nuestros amigos de Valencia, un numeroso grupo que celebraba el día mensual de la familia, una exquisita paella.

Al final despedimos a Pepe y Tane que al día siguiente marchaban para Barquisimeto (Venezuela). Héctor y Teresa lo harán en la próxima quincena de julio para Austin (Texas).

A los dos matrimonios les deseamos una feliz estancia en sus nuevos destinos, desde España estaremos muy unidos a ellos y les tendremos presente en la oración de todos los días.