EXPERIENCIA DE LA PASCUA

MALABO-GUINEA ECUALTORIAL

 

Para la celebración de la Pascua , recibí una invitación de nuestras hermanas misioneras de Malabo (Guinea Ecuatorial).

Viajé el viernes 30 de marzo, por la mañanita, de Douala a Malabo.

Empezamos la tarea con una reunión para organizar la Pre-Pascua (retiro de discípulos) y la Pascua (la convivencia). El lema de la Pre-Pascua y la Pascua ha sido: “ Él ha hecho de los dos pueblos, uno solo ” (Ef 2,14).El sábado 31 fue para orar los temas.

El día 1 de Marzo (domingo de Ramos) subimos por la tarde a nuestro Centro de Basilé y comenzamos la Pre-Pascua (retiro de discípulos). El 4 de abril terminamos a mediodía. La tarde fue para descansar un poco. El retiro lo dimos Viviana (misionera), Máximo (matrimonio misionero) y yo.

 

El 5 de abril estuvimos trabajando para preparar la casa del Centro de Basilé. Por la tarde, la gente empezó a llegar y comenzamos la Pascua (convivencia). Fue un grupo de más o menos 70 personas (entre jóvenes, adolescentes y pocos niños). La Pascua fue dirigida por Jesusa (misionera) junto con una discípula. Apoyamos: Viviana (misionera), otros discípulos y discípulas y yo.

El lunes 9 de abril hemos tenido una misa, en francés, para todos los francófonos que hay en Guinea y hacen camino en la comunidad (personas de Camerún, Costa de Marfil Congo, etc.)

El 10 de abril celebramos una misa en “Yumbili” (en la casa de oración), el barrio que es muy conocido por todas las personas que han pasado por Guinea y, claro está, por los que son de Guinea. En un ambiente familiar y cercano compartimos con los matrimonios comprometidos con la comunidad.

Mi experiencia en Guinea ha sido fundamentalmente la de gustar lo que soy: “Eclesial”. Tanto en la preparación de las actividades, como en la realización; sentir y gustar que la Eclesialidad es parte de nuestro ser por la gracia de Dios.

Después de la pascua hemos vivido el compartir fraterno eclesial: celebrar algunos días la misa en eclesialidad, visitar algunos pueblos, compartir en la comida, etc. Me ha enriquecido mucho escuchar la experiencia de Margarita: escuchar cosas que ella vivió en lo que ha sido la fundación de la Fraternidad y su experiencia en África.

Por otro lado, he podido experimentar que Jesús se hizo presente por medio de la predicación realizada en la Fraternidad y en Familia Verbum Dei, aun en medio de luchas, cansancios, ilusión y limitación.

 

La verdad que más quedó resaltada en la Pre-Pascua y la Pascua fue la verdad de Cuerpo Místico. Solo Jesús puede medir el bien que nos ha hecho, a los que predicamos como a los que escucharon: “no separar la Cabeza del Cuerpo”, “es imposible amar la Cabeza y no amar el Cuerpo”, “es imposible separar la Eucaristía y la vida de los miembros de la Iglesia ”, etc.

También salió con mucha fuerza lo vital del “encuentro y diálogo personal con Jesús”, sin el cual, no tienen ni pueden tener sentido los retiros, convivencias, vida cristiana y, más aún, una vida consagrada; esto nos lo aplicamos a nosotros mismos. Su presencia viva y resucitada, gustada y experimentada, como fundamento de la primera Iglesia y como fundamento de nuestro carisma en la persona de Jaime (Cf. Su experiencia a sus 14 años). Experiencia viva con el dinamismo de orar y enseñar a orar por la predicación, de conocerle y darle a conocer; dinamismo vivido en comunidad (Fraternidad y Familia Verbum Dei).

Es verdad, y hay que decirlo, que muchos jóvenes se han acercado a la Pascua no para buscar a Jesús, sino, más bien, para tener algunos días de descanso, y algunos para aprovechar que en el Centro hay mangos y poder disfrutar de la gratuidad de la madre naturaleza.

Pero reconocemos la obra de Dios en nosotros y en los que nos escuchan. ¡ Cristo ha resucitado!

Un saludo

Héctor Rodríguez Ramírez

Formador del Curso de Formación de misioneros.

Bafoussam – Camerún (África)