TESTIMONIOS PENTECOSTES 2007

COMUNIDAD DE CARACAS

Foto Reportaje

La Comunidad de Caracas tuvimos el regalo de poder celebrar Pentecostés en el marco de una Convivencia de fin de Semana. Desde el viernes 25 a partir de la 6 Pm hasta el domingo 27; nos reunimos 27 personas en una Casa de Retiros a las afueras de Caracas. Fue un encuentro verdaderamente del Espíritu, debido al contexto político que actualmente estamos viviendo en Venezuela. Ese mismo fin de semana el domingo a la medianoche se cerraba oficialmente la Televisora privada RCTV que ha funcionado 53 años en Venezuela, la más antigua y de mayor cobertura nacional. Es de imaginar que este contexto suscitó un ambiente de tensión y a medida que se acercaba el cierre los ánimos se iban caldeando con manifestaciones, marchas en la calle. Justamente en Caracas, era el lugar donde más todo este ambiente se sentía; pero fue ver como Dios es más fuerte que toda dificultad y la misma gente en vez de quitarse de la actividad se animaba. Estuvimos en el discernimiento de suspenderla pues se decía que el fin de semana sería conflictivo. Pero nos determinamos a que si el Espíritu lo quería se daría la Convivencia y seguimos adelante con ilusión preparándola y animando a la gente. Fuimos ese puñado de personas que experimentamos de modo muy especial y fuerte el impulso de el Espíritu del amor y de la Esperanza. Este amor derramado que impulsa y da sentido en cualquier situación y que nos lanzaba a ser testigos de un amor que viene de Dios y que nos tiene que dar creatividad y luz para vivir como hermanos en una Venezuela cada vez más divida y descontenta. Si el Espíritu fortaleció nuestras vidas y ahora no nos queda que junto a el ser testigos de su amor aquí y ahora. Les pedimos a todos su oración por Venezuela para que sea la voluntad de Dios y los caminos del amor los que triunfen y que nosotros seamos testigos valientes y decididos de su amor.

Marina Peña, Misionera Verbum Dei Comunidad de Caracas

Estos son algunos pequeños testimonios de las personas que participaron de la convivencia y escribieron brevemente acerca de su experiencia:

“Este fin de semana me encontré con Dios nuevamente, después de tanto tiempo que lo tenia abandonado, me di cuenta que nos ama tanto: ¿Cómo puedes amarnos tanto Señor, si lo que hemos hecho es renegar de ti con cada mal acto que cometemos? Pero allí estás diciéndome que me amas tanto y me perdonas todos mis pecados preemitiéndome empezar de nuevo. Teniendo esta vida nueva me siento tan feliz, de darme cuenta que estás conmigo en cada momento y quiero que me llenes de tu amor, que me llenes de fe y de humildad, que esa fe, ese amor y esa humildad sean tan grandes, que me muevan a compartirte a mis hermanos, que esto no se quede aquí que lo tu me dijiste, me trasmitiste lo lleve a mis hermanos. Me siento llena de Dios, con una paz interna que quisiera se mantuviera allí. Quiero trasmitirte Dios pero necesito cada día de tu Espíritu de amor”

María Gonzáles, joven Estudiante de Odontología

“Vivir este fin de semana con el mi Padre, Jesús y el Espíritu junto con su madre María, ha sido una experiencia extraordinaria nunca vivida por mí. Desde que viví la Pascua le dije al Señor que no diría no a toda invitación que se me hiciera para conocer y experimentarle más. Dios se me ha regalado como el mayor don que tengo en mi vida y ya nada de las cosas del mundo se le comparan quiero conocerlo y cada vez más y vivir en su amistad”

Elizabeth Gómez, profesora, (su primer Pentecostés).

“Gracias Señor, por haberme traído a vivir este Pentecostés aquí contigo. Reagradezco infinitamente porque en esta convivencia, yo vine como siempre a pedir tu ayuda, y te dije que estaba enferma; y tú Padre me escuchaste como siempre pero además recibí respuesta inmediata. Me mostraste características o condiciones que poseo que no entendí, si son el origen de mi enfermedad, pero si comprendí que son características que no hay que consentir ni un mínimo. Tú hiciste Señor que me reuniera con personas que animaron en mí ese sentimiento de cambio y deslastrarme de lo que no es amor en mi y que debo arrancar de mi vida. Anoche precisamente te pedía a ti alfarero de mi vida, y te entregaba mi corazón lleno de prepotencia y te pedía me dieras uno nuevo lleno de amor. De amor que lo dinamiza todo, que lo mueve todo, que lo puede todo. Hoy Señor me comprometo contigo, a mantener mi corazón nuevo lleno de cosas buenas, de esas cosas tuya. ¡Gracias Espíritu Santo!”

Lorena, abogado, participa en la Escuela de la Palabra

“La certeza de que hay un Dios que nos escucha y se toma muy en serio lo que tù le quieres entregar. Cada vez me convenzo más que estas a mi lado, de que quieres abrazar a mis hermanos con mis brazos, caminar con mis pies, y poner en mi corazón el ímpetu de que el otro te conozca y te ame”

María Auxiliadora Porras, abogado Participa en el Discipulado

“Esta es la segunda vez que participo en una convivencia y siento que he cambiado con la gracia de Dios, me gustarla aprender a trasmitirlo a los de más en especial a mis hijos, sobrinos, amigos y todas las personas que no se encuentran aquí y merecen conocerlo”

Zaida Gómez, Profesora, participa de la Comunidad desde la Pascua 2007

“Vine a este retiro con muchas expectativas, a dejar esas cargas, preocupaciones, angustias para que mi corazón viniera la paz, la alegría, el amor. Que aunque muchos de los problemas no se acaben me llevo la certeza de que mi Papa Dios, siempre está dándome una mano para levantarme de mis caídas, y se que me ha perdonado de todas mis culpas porque es un Padre amoroso y misericordioso. Salgo con un mayor deseo de llevar más la Palabra de Dios a mis hermanos”.

Amanda Ortega, discípula (Mamá de Maria de los Ángeles Misionera VD)