"Si las primicias son santas también la masa será santa" |
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¡La virgen nos ha reunido! Ha sido de gran gozo para las misioneras de Loeches compartir la fe con las misioneras de Mallorca. Tanto al inicio como al final, del encuentro de España y Portugal, hemos compartido con ellas el rosario. Al inicio, misioneras y misioneros nos reunimos en torno a la "Madre", para darle gracias por la vida de Manuel y por todo lo que nos ha aportado, así mismo, pedirle fortaleza para su familia; depositando en ella las esperanzas, así como, los retos que han sido fruto de lo que se vivió en este fin de semana (28 abril - 1 mayo). En el transcurso del rosario, las misioneras nos fueron compartiendo su fruto: " El llegar aquí y escucharles en sus diferentes intervensiones, comprendí que lo que nos da autoridad para hablar es la experiencia viva con Cristo, ante esto, me llevó a expresar: «Esto es genuino del Verbum Dei". Cuando una persona está unida a Dios, lo transmite. |
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Reconozco que el Verbum Dei va caminando. Necesitamos el Espíritu, sí, pero también unos railes, una estructura que nos ayude para llegar a los más que podamos. Una cosa no puede sustituir a la otra, sino que se complementan. Hemos encontrado a España y Portugal, como un "rompecabezas" por la variedad de realidades, pero también he encontrado dos esperanzas, la primera, el reconocer que hay misioneras que van por delante, trabajando, configurando, viviendo; al respecto agradezco a los que habéis participado en el Congreso, ahora nosotras, recibimos con creatividad lo que habéis trabajado. Mi segunda esperanza ha sido voltear para atrás y ver misioneras que van caminando. Esto me hace descubrir una sucesión de fidelidad y esperanza. "El Verbum Dei lo hacemos todos", palabras que había escuchado y que hoy experimento que se van cumpliendo. Tiempo atras nos tocaba "asentir" a lo que se decía; conocía el pensamiento de las misioneras pero no sus caras. Ahora puedo decir: ¡He visto sus rostros! Ahora puedo decir: ¡Estoy aportándo desde mi realidad! Verbum Dei, vamos caminando en libertad de expresar lo que pensamos; en comunión, a pesar de la diferencia; en escucha; en diálogo. |
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Me ha hecho muy feliz el que Jesús me confirmará lo que antes ya me había dicho: "Tu vida es vital para mí". Que grande reconocer que Él quiere mi sí, que Él necesita mi amor. Jesús, en quien se une el amor eros y el amor agape. Hoy nuevamente me pide mi sí, invitándome a la santidad. Jesús me hizo llegar su palabra: "Si las primicias son santas, también lo será la masa" y no es por nada, pero nosotros somos las primicias. Ante esto se nos pide permanecer en su amor. |
Me he puesto en la comisión de espiritualidad, proque tengo la certeza que la primera actividad, que debemos tener, misioneras y misioneros, es orar y enseñar a orar. Reconozco el amor como la sintesis, pues este, es capaz de crear comunión ante tatna diversidad. Encontrar en la Fraternidad caminos que nos unan, a pesar de la diversidad, encuentro que es aporte para un mundo tan complejo y tan fragmentado por diverdad de realidades. Ha sido en un ambiente familiar y fraterno en el que nos hemos dejado enriquecer por nuestras hermanas misioneras que van por delante. Sus vidad y su experiencia nos hablan de la fidelidad de Dios, hemos reconocido, por tanto, que Dios se compromete con cada una de nosotrosa, tanto en la salud, como en la enfermedad, en la prosperidad y en la adversidad. Damos gracias a Dios que por su sí, nos ha llegado la vida". Marisol |
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“Comunión de generaciones”. “... Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo...” (1Jn 1, 1-4). |
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En el atardecer del día 1 de enero las misioneras que vivimos en Loeches rezamos el Rosario acompañadas de algunas de las misioneras participantes de la reunión de España y Portugal. Fue un momento de gracia en el que se compartió la experiencia vivida en esos días. Un aspecto a destacar fue el contagio de fe que todas recibimos al escuchar el testimonio de misioneras que, por su fidelidad a Dios y perseverancia en el carisma Verbum Dei, son referencia de la Palabra encarnada. |
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Hicimos nuestras las palabras que se expresaban y que comunicaban una vida de íntima unión con Dios en lo cotidiano. Se habló de la reunión vivida como un medio de recepción de lo trabajado en el reciente Congreso de la Fraternidad. Recepción del Espíritu en el carisma que nos anima. Asimismo, nos proyecta con la esperanza de los pasos que vamos dando en un buen trabajo de diálogo y comunión en la diversidad para la configuración de la Rama de Misioneras y de la Fraternidad. Percibimos que todas y todos formamos y hacemos el Verbum Dei. Con serena alegría se reflejaba el camino que vamos haciendo y el convencimiento de que “somos vitales” para Jesús que ha querido necesitarnos para dar su Vida. Dicho convencimiento parte de la profunda vivencia de ser amados por Dios y de querer que los demás experimenten lo mismo. Con ejemplos se concretaban experiencias, en las que la vida y la palabra de misioneras ha hecho posible la comunicación de la Vida de Dios que ha dado sentido a tantos hombres y mujeres. |
Una de las misioneras mayores expresaba: “Me voy contenta porque veo relevos con la misma identidad de cuando empezamos: Unas vidas consagradas a Dios desde la que compartimos lo que en el diálogo con Él, hemos visto y oído”. “Vemos que vosotras sois frutos que tienen continuidad con las primicias, perdonad pero nosotras somos esas primicias desde donde Dios inició esta obra. Por eso os vamos con esperanza al ver que hay relevos auténticos”. Las jóvenes expresaban con satisfacción los pasos que vamos dando en la Fraternidad Verbum Dei al poderla construir juntos, con la participación de todos al incluirnos en las decisiones. Lo sentimos del Espíritu. |
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Dios nos necesita a cada una con nuestra edad y hay una continuidad en el Verbum Dei entre los inicios y el momento actual concretada en el “botón de muestra” de las misioneras presentes. Unas somos necesarias para las otras: “las mayores”, por su experiencia y madurez para las jóvenes. Las jóvenes son fuente de esperanza y presencia viva de la acción y Amor de Dios que sigue atrayendo hoy sus vidas. Estuvimos presentes misioneras de siete décadas diferentes. Dos de ellas celebraron su cumpleaños por ello las felicitamos y obsequiamos. |
Damos gracias a María nuestra Madre que, con su discreta presencia, nos provoca vivir en familia y nos lleva siempre a Jesús. Le pedimos que nos siga contagiando su fe para que podamos reconocer a su Hijo como Señor de nuestra vida y continuemos comunicándole ... “ para que nuestro gozo sea completo”. Ima e Marise |
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