Desde Hungría queremos compartir con vosotros algo de nuestro camino pascual
 
   
El día de ramos dimos un retiro a un grupo de matrimonios y jóvenes para acompañar a Jesús al emprender su camino de pasión de amor. Tuvimos momentos de reflexión y compartir, oramos juntos el vía crusis. En el compartir resaltó que la cruz de Jesús sigue dando respuesta a los cruces diarias que cada uno tiene que llevar.

Celebramos la pascua misma en un pueblo, al oeste de Hungría, participando en las liturgias con la gente de allí. El grano de trigo se cayó en la tierra.

Esperando con María, nuestra madre buena, vimos florecer la nueva vida:

¡¡¡Verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya!!!

   

Os deseamos a todos el encuentro prolongado con el Resucitado.

Iria e Susanne