Origen de la espiritualidad Verbum Dei
La espiritualidad del Verbum Dei se ha ido gestando de forma progresiva en el periodo postconciliar hasta nuestros días . En la base está la llamada de Dios al sacerdote P. Jaime Bonet, fundador de la Fraternidad Misionera Verbum Dei.
A lo largo de más de 40 años, Jaime Bonet (junto con toda la Fraternidad Misionera VD) fue gestando los rasgos propios de la espiritualidad Verbum Dei desde una asimilación contemplativa y misionera de la Palabra de Dios.
Ha ello ha contribuido el enriquecimiento de la espiritualidad de grandes maestros como Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús, Sta. Isabel de la Trinidad, Carlos de Foucould, etc.
De esta síntesis genuina ha nacido una espiritualidad rica en la variedad de matices pero fundamentalmente contemplativa y misionera: d iálogo familiar con Dios y urgencia misionera, que nacen de ese diálogo, se unen en el deseo de poder aplicar la propia vida al Cristo Total; vida misionera convertida en Palabra de Dios, en medicina de Dios para la Humanidad, en Palabra que revela los tesoros de la vida y amor de Dios.
La espiritualidad ha quedado reflejada de una forma sintética en el punto III del Breve Ideario Verbum Dei (1969); posteriormente, en los Estatutos, Constituciones, Proyecto de Directorio, el Pregón del Evangelizador, Familiares de Dios, los datiloscritos de meses de ejercicios espirituales y otros escritos de Jaime Bonet.
Cf. Relato de la vocación de Jaime Bonet, donde se encuentran en germen los elementos más importantes y esenciales de la espiritualidad Verbum Dei. |