Misa organizada por ColombiaLos   días pasan “volando”.  A medida de que el tiempo pasa nos  vivimos  todos mucho mas  sintonizados.

¡Es  fantástico!  La paciencia  en  escucharnos  de manera “fraterna y abierta” ha hecho milagros. Siendo  el  Espíritu quien nos da “un mismo corazón y  una misma fe”  la diversidad  se nos transforma en riqueza y posibilidad. Esta experiencia  nos da la certeza de  que la total diversidad es la unidad. Vivir esta realidad, cambiara mucho nuestra mentalidad y potenciara nuestras comunidades.

Sandra de Colombia¿Como ha  transcurrido nuestro día? La eucaristía ha sido nuestro primer  encuentro  comunitario. Colombia nos ha hecho vivir la celebración litúrgica de una manera alegre y profunda. Sandra, miembro de la FaMVD de Pereira nos ha animado  a vivir la misión de una manera comprometida. El desafío es atrevernos a transformar las estructuras  a partir  de nuestro  carisma.

Después de la oración y el desayuno, Nuria (Com. De Lisboa) nos ha introducido en el trabajo a realizar por los grupos. Hoy ha sido el “amor fraterno”. Nos ha pedido, de manera viva, que no lo “estudiáramos” sino que nos dejásemos interpelar por Jesús de una manera directa y frontal: “¿Quieres amar como yo amo?"

No hemos tenido plenaria para exponer  el trabajo de los grupos.  Era necesario, ya, exponer el grafico  en el que poco a poco  se va configurando la identidad  que somos como FaMVD  y toda la riqueza  que ya vivimos. Esto es lo  que  ha hecho nuestro “Presi”, con todo  esfuerzo  y  delicadeza,  para  no  dejar ninguna intuición fuera, a fin de que el Espíritu pueda  hablar  con libertad y espontaneidad .

Ejercicios de relajacion despues de una sesion de trabajo Ejercicios de relajacion despues de una sesion de trabajo

La tarde ha sido libre. Trabajamos intensamente, por tanto, todos  hemos  agradecido  la posibilidad  de disfrutar también de maneras diversas. Unos se han ido a la playa, otros a conocer Valencia, otros a la piscina, otros a convivir, otros a rezar… Todos en “Familia” y con libertad, cada cual descubriendo y encontrando su lugar.

Es cierto que hay momentos y lugares en los que se experimenta vivamente la presencia del Espíritu. En estos momentos, Siete Aguas y el Simposio, es uno de ellos.