Maria

La espiritualidad del Verbum Dei se ha ido gestando de forma progresiva en el periodo postconciliar hasta nuestros días. En la base está la llamada de Dios al sacerdote P. Jaime Bonet, fundador de la Fraternidad Misionera Verbum Dei.

A lo largo de más de 40 años, Jaime Bonet (junto con toda la Fraternidad Misionera VD) fue gestando los rasgos propios de la espiritualidad Verbum Dei desde una asimilación contemplativa y misionera de la Palabra de Dios.

 

TrinidadA ello ha contribuido el enriquecimiento de la espiritualidad de grandes maestros como Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús, Sta. Isabel de la Trinidad, Carlos de Foucould, etc.

De esta síntesis genuina ha nacido una espiritualidad rica en la variedad de matices pero fundamentalmente contemplativa y misionera: diálogo familiar con Dios y urgencia misionera, que nacen de ese diálogo, se unen en el deseo de poder aplicar la propia vida al Cristo Total; vida misionera convertida en Palabra de Dios, en medicina de Dios para la Humanidad, en Palabra que revela los tesoros de la vida y amor de Dios.

Palabra vivida

Palabra vividaEl mismo nombre "Verbum Dei" nos evoca constantemente el dinamismo del seguimiento y consagración vividos como la doble tarea de revelar con nuestras palabras y en nuestra vida el rostro de Dios, manifestado en Jesucristo. Ser Jesús, seguirle, ser en Él, vivir como él, compartir con él su misión, son para el Verbum Dei expresiones del mismo ideal y proyecto máximo para cada uno de sus miembros. El seguimiento e imitación diario de Cristo nos llevan a una configuración con Él como Enviado por el Padre para evangelizar: “También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado” (Lc 4,43); “Como el Padre me envió yo os envío” (Jn 17)

Siguiendo muy de cerca a Jesús que empezó a hacer y enseñar (Hch 1,1), el VD procura que su predicación vaya siempre precedida y acompañada de un claro testimonio de vida que acredite y confirme la fe y el Reino que anunciamos y prefi­gure a Jesús a quien seguimos.

Palabra vividaDe este seguimiento personal de Cristo fluye el reproducir exteriormente y de forma efectiva la dinámica de la encarnación, siguiendo siempre de cerca a Jesús, "quien dice que permanece en El debe vivir como vivió El" (1 Jn 2,6). Esta vivencia plena de Jesús, real palpable y evidente, da relieve a la pobreza, castidad y obediencia, vividas como Jesús, pudiendo ser, radicales y extremas de forma espontánea, necesaria y fe­liz al igual que la predicación, apostolado y presen­cia personal y comunitaria en el mundo.

Palabra orada

Nos impulsa a seguir viviendo en profundidad nuestro misión la experiencia diaria y fresca del encuentro con el Señor, única fuente de nuestra entrega.

Palabra orada

“… Entendemos la vida verdaderamente apostólica como una vida abundantemente contemplativa que, de forma espontánea y necesaria, propaga como fuego abrasador, la palabra transformadora de la Vida-Amor difusivo de Cristo." (Constituciones FMVD no. 11)

Palabra oradaEl encuentro vivo con el Señor nos devuelve una y otra vez la esperanza y la ilusión. Por eso las urgencias de la vida, las actividades apostólicas y la influencia de los diferentes ambientes en los cuales nos encontremos no nos puede llevar a reducir o infravalorar estos encuentros personales de tú a tú con Dios.

Palabra compartida

Unidos en el seguimiento de Cristo y en su misma misión

Jaime y misionerasEl seguimiento de Cristo en su misma misión, junto a la conciencia de pertenecer a la gran familia de Dios, lleva a sus miembros a una actitud permanente de amor universal, creando el ambiente característico de las fraternidades Verbum Dei, sea en los países más ricos como en los más pobres. La aspiración, desde este amor, es formar incansablemente células vivas y nuevas comunidades evangelizadoras que hagan posible el Reino de Dios entre los hombres.

Según el espíritu de la Primera Comunidad Cristiana

Siguiendo el espíritu de la Primera Comunidad Cristiana, la Fraternidad ha deseado visibilizar su identidad eclesial desde una comunión de sentido universal con la diversidad de estados y vocaciones. Formada por hombres y mujeres consagrados plenamente a la evangelización, la Fraternidad se configura como una forma nueva de vida evangélica en la Iglesia, donde tienen cabida los distintos estados de vida, sexos, condiciones sociales, nacionalidades. La aspiración a la unidad se nutre y aviva en la consideración de la igualdad de los bautizados, desde la cual, los distintos miembros de la Fraternidad participan del mismo carisma y realizan una misma misión.

Mision in FilipinasDesde esta unidad e igualdad bautismal, la Fraternidad considera con gran respeto las debidas diferencias que constituyen cada Rama (según su sexo y estado de vida y la legitima autonomia de vida, gobierno, y plasmaciones de la consagración y misión propias de cada Rama particular.

Palabra anunciada

Palabra anunciada

La espiritualidad Verbum Dei no se concibe únicamente como un camino de santificación propia, sino en bien de muchos y al servicio de toda la Iglesia de Cristo. En la convivencia y trato con el Cristo real de hoy, en su Cabeza y en sus miembros, participamos en carne propia del drama y necesidades de la humanidad y arranca la mejor respuesta con un corazón dilatado y misionero.

La espiritualidad del Verbum Dei, su estilo de vida, las actitudes más profundas que caracterizan sus miembros son iluminadas por el deseo misionero de Jesús de llegar al corazón de todos los hombres, tal como lo encargó a sus primeros apóstoles: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,19-20).

Palabra anunciadaLa pasión por el Reino de Dios y la urgencia misionera, desde la realidad vital del Cuerpo de Cristo, suscitan en nosotros el dinamismo evangelizador que llevó a S. Pablo a formar testigos, apóstoles y maestros. Deseamos formar apóstoles y relevos que puedan colaborar y continuar en la obra de la evangelización, fundando comunidades evangelizadas y evangelizadoras.

Palabra celebrada

Palabra celebradaUna fe viva, una palabra orada, vivida y compartida en comunidad no puede no celebrarse. Las liturgias y oraciones en comunidad son los momentos oportunos de celebración gozosa porque son los momentos en que, en comunidad, encontramos y hacemos visible la esperanza en la palabra viva para tantas situaciones que la necesitan.

Palabra enseñada

La Fraternidad Misionera Verbum Dei, con el lema de los primeros discípulos de Jesús: "Orationi et ministerio verbi instantes" y el espíritu de la primera comunidad cristiana, concreta y centra su misión específica en la Palabra de Dios: Orar la Palabra, asimilándola hasta hacerla vida propia, transformándonos en ella y enseñándola así a los demás, para que la oren, la vivan y la enseñen vivencialmente a otros.

 

Palabra enseñada