Natalia Borovskaya es laica consagrada del Verbum Dei en Rusia. Estuvo en Brasil desde el día 19 de abril al 9 de mayo, para compartir su experiencia de encuentro con Dios a través del arte. Ella fue invitada por la comunidad Verbum Dei de Belo Horizonte, la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais (PUC Minas) y el Centro Loyola de Espiritualidad.

Durante la Semana Santa, Natalia estuvo con la misionera Alba Gálvez, visitando ciudades históricas de Minas Gerais como un gesto de aproximación al arte barroco minero; visitó la ciudad de San Juan del Rey, Congonhas, Tiradentes, donde pudo apreciar obras de artistas locales y vivenciar la manifestación de fe popular.

En la semana siguiente, comenzó una jornada de conferencias y encuentros. Ella fue invitada a la PUC de Minas, para hablar a un grupo de jóvenes estudiantes y profesores; también estuvo en la Parroquia de Santa Ifigenia a través del Centro Loyola, en la Facultad Jesuita de Filosofía y Teología, en la Facultad de Pará de Minas y en la Cámara Municipal de la misma ciudad. Visitó el centro de espiritualidad Loyola, en Río de Janeiro y el Monasterio de las Benedictinas en Belo Horizonte. También se organizó un encuentro con toda la familia Verbum Dei, en la casa de la Palabra en Belo Horizonte, y visitó la comunidad del padre Anchieta, en la Favela.

Natalia, es profesora en la Academia Rusa de Pintura, Escultura e Arquitectura de Moscu, en la Universidad Estatal Humanitaria Rusa y en la Escuela Bíblica de la Catedral de Moscú, en la cuál imparte lecciones de Historia del arte cristiano. Natalia resaltó en sus conferencias la dimensión espiritual del arte: “En mi trabajo diariamente lidio con los problema peculiares de mi profesión. En este contexto considero importante mostrar la Palabra de Dios como paño de fondo fundamental para la civilización, tanto en mi patria como en el mundo entero”. Despertando así un gran interés en las personas que la escuchaban, y que tocados profundamente, respondían con comentarios y preguntas.

El profesor doctor en teología Bíblica, padre Johan Konings, fue un gran mediador de las conferencias; expresó que el arte puede ser un camino para la espiritualidad en cualquier país. “En el contexto de una sociedad secularizada como era la Unión Soviética en el final del siglo XX, la experiencia del lo bello, ejemplarizado en el rico tesoro del arte religioso ruso, tanto en la pintura como en la música y en la literatura, suscita una percepción del Transcendente y despierta una sed de Dios que pueden ser significativos también para nuestro mundo occidental y latino-americano de hoy”, expresa.

La misionera Verbum Dei Alba Gálvez, que acompañó a Natalia durante las diferentes conferencias en Brasil, contó que su experiencia de Dios anunciada por Natalia llegó al corazón de muchas personas de fe y también a público no practicante; muchas de ellas agradecían la novedad que despertaba en ellos y el deseo en el corazón de poder entrar en una experiencia del trascendente a través del arte. “El resonar de la Palabra de Dios a través de su vida, fue muy fuerte”, afirmó Alba.

María de Lourdes Cirino, participante y miembro de la familia Verbum Dei de BH, participante del equipo de liturgia de su parroquia, dijo que lo que mas le toco fue el hecho de que Natalia fuese laica consagrada y trajese esa riqueza para la comunidad de aquí, porque ve en ese hecho la posibilidad de otras personas ser estimuladas por ese ejemplo. “Natalia muestra para las personas que ellas pueden estar en sus casas, en la familia, en el trabajo sirviendo a Dios de forma diferente, pues ella esta siempre con el foco de misionera preocupada con transmitir la experiencia de Dios con la Palabra a través del arte, llevando una vida de oración diaria y anunciando, esto es muy importante para todos nosotros”. Lourdes, acredita que la Iglesia Católica precisa de creatividad evidenciada por el arte.

“Fue muy bonito ver como el catolicismo è diferente en cada lugar del mundo. Es una misma base de creencia, con formas diferenciadas”, dijo Juan Gustavo, joven estudiante de Derecho y miembro del grupo de jóvenes VD. El testimonio de fe de Natalia llamo su atención: “Fue un camino muy diferente de conversión, en general nunca esperamos la conversión por medio del arte”. El cree que muchas cosas de ese camino de contemplación de los iconos pueden ser aprovechadas para la vivencia profunda de espiritualidad y evangelización.