VIRGEN DEL SEMINARIO

MARÍA ASUNTA AL CIELO

Es una escultura obra de Horacio de Eguía. Fue bendecida el 15 de octubre de 1960 por el entonces Obispo de Mallorca, D. Jesús Enciso Viana.

 

La imagen representa a María en su ascensión al cielo, ayudada por tres ángeles. Suspendida en el centro fondo de la Iglesia, sobre un fondo de ventanales, es una talla que destaca por su esbeltez, ligereza y volatilidad.

ORACIÓN A LA VIRGEN ASUNTA

DEL SEMINARIO DE MALLORCA

 

María de Nazaret,

Buena Madre Nuestra,

tú que no tuviste una vida nada fácil,

y conociste a menudo

el sabor salado de las lágrimas,

sin entender nada la mayoría de veces.

Tú que supiste lo que era el miedo,

pero aprendiste a apoyarte en la fe,

depositando tu vida entera

en las manos del Dios y Padre de tu Hijo Jesús,

tú que fuiste capaz de convertir las penas y el dolor

en deseo sincero de amar cada día más.

 

Danos, Buena Madre,

una confianza en Jesús Resucitado

tan grande como la tuya,

para que, liberados de nuestros miedos,

busquemos, más que nada en el mundo,

servir a nuestro Dios que es el tuyo

en los que a nuestro lado pasan necesidad.

Te lo pedimos por Jesucristo, Señor Nuestro.

Amén.

 

DE LA CARTA PASTORAL DE MONS. ENCISO VIANA, CON MOTIVO DE LA BENDICIÓN DE LA IMAGEN

Esta será en adelante la Virgen del Seminario, que los seminaristas llevarán grabada en el fondo de su corazón. Ante ella se postrarán durante el curso presentándole su oración confiada. Ante ella irán iniciándose en sus avances por los caminos del Espíritu. Hacia ella se volverá su pensamiento y en ella descansará su esperanza en los momentos de lucha, aunque estén lejos del Seminario.

Y cuando, ungidos por el Espíritu Santo, se hayan convertido en padres de otras almas, el recuerdo de la Virgen del Seminario les traerá nuevas ráfagas de aire juvenil espiritual... Llevarán muy vivo el recuerdo de la Virgen del Seminario que, más de una vez seguirá siendo para ellos la “estrella del mar”.