|
|||||||||||||||
|
Consagración bautismal
La misión Verbum Dei se caracteriza por extender tal dedicación exclusiva de oración-predicación a todos los estados de vida constituyendo un pueblo de Dios en marcha: la Familia Verbum Dei. Desde la propia consagración bautismal entendemos que todo cristiano está llamado a seguir a Cristo en su misma misión participando de su triple función profética, real y sacerdotal. Por ello, nuestro ideal, nuestra opción prioritaria en la misión es la de suscitar la máxima consagración a Dios en la misión en todo tipo de personas de distinto sexo, edad y estado de vida, haciendo que descubran la llamada de Cristo a seguirle radicalmente en su misión al estilo de los Doce, y haciendo que se capaciten para tomar el relevo de la misión para realizarla con igual intensidad. Estas personas constituirán el fermento que, aunque de menor cantidad, tendrá el poder de transformar toda la masa. Este objetivo conlleva que se promuevan también vocaciones consagradas para la Fraternidad. a pastoral vocacional no es extraña en la pastoral de las diócesis ni en la de los institutos de vida consagrada. En la nuestra tiene un lugar privilegiado y le da una impronta propia. Podríamos decir que el horizonte de nuestro apostolado es que las personas se consagren totalmente a la Palabra , a su conocimiento y proclamación siguiendo la interpelación que Evangelii Nuntiandi hace a los evangelizadores: “El anuncio de este mensaje es tan necesario que merece que el apostol le dedique todo su tiempo y que, si es necesario, le consagre su propia vida.” O la del mismo Jesús: -“Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tu vete a anunciar el evangelio,” instando al apóstol a consagrarse a esa tarea con una prioridad manifiesta. No carece de fundamento si se piensa en la urgencia de la misión y en la amplitud de la misma además de ese amor que, fiel a sí mismo, desea expresarse y comunicarse y llegar hasta el confín del mundo. |
||||||||||||||
|
|||||||||||||||