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portaaviones"Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz"

Albert Einstein


voces_cronicas

     Un portaviones, con más capacidad que todo el ejército de nuestro país se encuentra apostado frente a las cosas de la bahía de Valparaíso. Es la novedad que todos quieren ver. Hay interés y expectativa. Los locatarios comerciales, y de otros rubros, ya cuentan los dólares que su tripulación dejará en la zona, las cámaras están listas para grabar la visita histórica (la segunda de este tipo) y todos nos asomamos a los balcones para no perdernos la noticia del día. Pero, por qué no aprovechar la visita y plantearse una que otra reflexión al respecto.

     Un barco de guerra es, al fin y al cabo, un arma, como tantas otras que existen en el mundo. Es decir, un instrumento diseñado para hacer daño y, especialmente, para matar a otra persona (enemigos). Un revolver de uso "doméstico" puede matar tantas balas como pueda disparar. Es decir, un revolver de 8 balas, con buena puntería (se subentiende, claro), podría matar en teoría 8 personas. Me pregunto cuántas balas traerá este buquecito. Alguien podría considerar estos comentarios exagerados, decir que una fuga de gas también mata. La diferencia es que la instalación de gas no fue pensada para el macabro fin de acabar con una vida humana.

     Un barco de guerra moderno es una arma de guerra extremadamente avanzada La mejor ingeniería ha sido aplicada en su construcción, los mejores materiales, la mejor tecnología en su funcionamiento. Sus costos operativos son altísimos: combustible, tripulación, víveres, armas... Un portaviones es una de las armas más sofisticadas conocidas en la acutalidad, junto con el submarino nuclear, ya que tienen grados de autonomía y alcance impensados hace años atrás (pienso en los años de nuestras guerras del Pacífico).

     Tomando todo esto en consideración, si alguien nos avisara que uno de esos "barquitos" se acerca a nuestras cosas, lo más lógico sería preguntar si la visita es pacífica. Lógico, digo, porque en la actualidad  se desarrollan una gran cantidad de conflictos armados: Chechenia, El cuerno de África, Irak, Palestina... La lista es escalofriantemente larga y muchos de estos barquitos o avioncitos sí visitan otros países y no necesariamente para comprar souvenires.

     Cabe entonces preguntarse cuántos de estos "barquitos" han visitado otras latitudes con otros ímpetus, otros bríos. Resulta legítimo pensar esto, especialmente cuando nadie desconoce que su función esencial es la de hacer la guerra.  Alguien podría hablar de la defensa propia como una razón válida para mantener estos juguetitos. Sin embargo, este argumento parece desvanecerse cuando, para defensa propia, uno guarda una bazooka en el portamaletas del auto. Tan desproporcionalmente ridículo como este ejemplo es la posesión de un portaviones moderno nuclear, que llega a ser verdaderamente una cuidad errante con una capacidad de destrucción ilimitada.

     Por supuesto que es curioso y pintoresco que un barco de estas dimensiones, lleno de "turistas", cale en nuestras costas tan olvidadas del mundo. No hay nada malo en poder compartir con cuidadanos de otras laitutudes, que, en realidad, son personas comunes y corrientes, soldados, al igual que tantos chilenos, familiares nuestros algunos. Pero eso no nos excusa de la ingenuidad de desconocer que estas maquinitas surcan el mar, promoviendo la fuerza y la destrucción como solución para los conflictos humanos.

Welcome American Soldiers!
bienvenidos soldados estadounidenses

Edgardo Figueroa, Traductor
Discípulo Verbum Dei

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Un barquito en son de paz (por ahora)
"al fin y al cabo, un arma, como tantas otras que existen en el mundo"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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