VIRGEN DEL CARMEN

La Virgen está presente en la fe del chileno, desde la época colonial, en su advocación de la VIRGEN DEL CARMEN. La Virgen, como buena mamá, se supo inculturar.

Ella pronto se convertiría en la patrona de Chile, y su mes se empezaría a celebrar, no en mayo, como era lo tradicional, sino del 7 de noviembre al 7 de diciembre, víspera de la Inmaculada, que coincide con el mes de la primavera del hemisferio sur.

A lo largo de la variada geografía del país, de Norte a Sur, que recorre desde el Desierto de Atacama, hasta el centro dominado por el paisaje de la Cordillera de los Andes y el Sur enclavado entre lagos e islas que llegan hasta el Polo Sur, también encontramos distintas tradiciones y celebraciones para la Virgen , que acentúan además los oficios de las gentes del lugar.

En el Norte hay dos grandes fiestas. A unos kilómetros del suroriente de Iquique, cada 16 de julio se celebra la fiesta de religiosidad popular más masiva del norte chileno, la VIRGEN DE LA TIRANA DE TAMARUGAL, que recuerda la historia de la Tirana, una princesa inca rebelde que dominaba el territorio y a quien la conversión al cristianismo le costó la vida. Esta fiesta reúne en la actualidad a más de 220 mil fieles que bailan escenificando la historia durante días a la Reina del Norte, y se conocen como los danzantes.

VIRGEN DE LA CANDELA (DE LA LUZ)

La de la Candelaria es la segunda fiesta más celebrada en Chile. Esta Virgen de las Candelas (de la Luz), es la patrona de los mineros, que bajan de las minas a celebrar su fiesta y ser bendecidos.

A la Chinita, los mineros la aman. Y sin condiciones. Por algo peregrinan, sin parar, a lo largo de kms, solamente para estar con Ella.

VIRGEN DEL CARMEN

La Virgen está presente en la fe del chileno, desde la época colonial, en su advocación de la VIRGEN DEL CARMEN. La Virgen, como buena mamá, se supo inculturar.

Ella pronto se convertiría en la patrona de Chile, y su mes se empezaría a celebrar, no en mayo, como era lo tradicional, sino del 7 de noviembre al 7 de diciembre, víspera de la Inmaculada, que coincide con el mes de la primavera del hemisferio sur.

A lo largo de la variada geografía del país, de Norte a Sur, que recorre desde el Desierto de Atacama, hasta el centro dominado por el paisaje de la Cordillera de los Andes y el Sur enclavado entre lagos e islas que llegan hasta el Polo Sur, también encontramos distintas tradiciones y celebraciones para la Virgen , que acentúan además los oficios de las gentes del lugar.

En el Norte hay dos grandes fiestas. A unos kilómetros del suroriente de Iquique, cada 16 de julio se celebra la fiesta de religiosidad popular más masiva del norte chileno, la VIRGEN DE LA TIRANA DE TAMARUGAL, que recuerda la historia de la Tirana, una princesa inca rebelde que dominaba el territorio y a quien la conversión al cristianismo le costó la vida. Esta fiesta reúne en la actualidad a más de 220 mil fieles que bailan escenificando la historia durante días a la Reina del Norte, y se conocen como los danzantes.

VIRGEN DE LA CANDELA (DE LA LUZ)

La de la Candelaria es la segunda fiesta más celebrada en Chile. Esta Virgen de las Candelas (de la Luz), es la patrona de los mineros, que bajan de las minas a celebrar su fiesta y ser bendecidos.

A la Chinita, los mineros la aman. Y sin condiciones. Por algo peregrinan, sin parar, a lo largo de kms, solamente para estar con Ella.

LA INMACULADA DEL CERRO SAN CRISTÓBAL

En el sur, se venera la Virgen de los pescadores, a la que el pueblo acompaña en procesión con sus velas encendidas .

 

REPORTAJE ESPECIAL DE LA ADVOCACIÓN MARIANA EN CHILE

Tan arraigado está en Chile el culto a la Virgen María , que hasta los no creyentes se inclinan ante las imágenes que la representan a lo largo de Chile. El último domingo de septiembre se celebra en el país la procesión de la familia, que los últimos años ha congregado a numerosos matrimonios con sus hijos en el centro de Santiago y donde en un ambiente festivo y juvenil se reconoce en público el amor y respeto a “ la Madre de Chile”. En este reportaje les contamos algo más sobre esta importante devoción nacional.

Josefina Schencke

La identidad del ser chileno pasa por muchos temas, desde las empanadas hasta los partidos “clásicos” del fútbol, los vendedores de las micros hasta los asados domingueros. Pero entre tantos elementos que reconocemos como propios y entre tantas tradiciones que nos caracterizan como país, está la devoción a la Virgen María : Madre de Jesucristo para los cristianos, figura pura y maternal por excelencia ligada, desde antaño, a muchas de nuestras fiestas. A continuación nos sorprenderemos con la cantidad de tradiciones marianas que alguna vez hubo y que aún subsisten a lo largo de Chile.

En los inicios de la historia

La primera imagen de la Virgen que llegó a Chile fue la de la Virgen del Socorro, traída por Pedro de Valdivia. La figura lo había acompañado en las campañas de Flandes e Italia y desde la fundación de Santiago salvaba milagrosamente a la ciudad de los ataques indígenas, de las inclemencias del clima y de las enfermedades.

En un principio, la imagen fue instalada en una ermita al sur del cerro Huelén. En 1554 se cedió la ermita a los franciscanos para que instalaran su convento, con la condición de que Nuestra Señora del Socorro fuese venerada a perpetuidad en el altar mayor de la iglesia que construyesen. Esta antigua figura de la Virgen todavía preside el altar de la Iglesia de San Francisco, donde se celebraba su fiesta cada segundo domingo de septiembre.

Cuando Felipe IV ordenó que se recibiera a la Virgen como patrona y protectora de todos sus dominios, el Cabildo eligió a la Virgen del Socorro como “gran patrona y conquistadora de este Reino”.

La Virgen del Carmen

Pero la Patrona del Chile independiente cambió de nombre; es la Virgen del Carmen quien hoy protege a Chile: sus campos y mares, las escuelas, las fábricas y el hogar… Las raíces de esta devoción se asocian a los milagros del profeta Elías realizado en el Monte Carmelo. Aunque la primera orden carmelita fue establecida en el siglo XIII, la que difundió el culto a Nuestra Señora del Carmen fue la orden reformada de Carmelitas Descalzas, fundad por Santa Teresa, en 1562.

La llegada a Chile está ligada a las amenazas de filibusteros y bucaneros que asolaban nuestras costas. Tras el saqueo e incendio de La Serena por el pirata Sharp, en diciembre de 1680, se iniciaron las gestiones para el establecimiento del Carmelo más austral del mundo. Diez años después, en 1690, se fundó en Santiago el primer monasterio femenino de las Carmelitas Descalzas, con el nombre de El Carmen de San José, cuya misión fue ser “muro de defensa y baluarte contra los herejes”, como fueron llamados los piratas que masacraban las costas chilenas por el sacerdote Elías Tesbita.

Fue también a quien naturalmente acudieron los patriotas por la lucha de la independencia. El 5 de enero de 1817, en Mendoza, se proclamó a la Virgen del Carmen Patrona del Ejército de Los Andes. Un mes más tarde, en vísperas de la batalla de Chacabuco, Bernardo O´Higgins y sus soldados retiraron el juramento y proclamaron a Nuestra Señora del Carmen patrona y Generalísima de las Armas de Chile. El 18 de marzo del año siguiente, el Director Supremo prometió construirle un templo en el mismo campo de batalla, si derrotaban a las fuerzas realistas. Como así fue, tras la Batalla de Maipú se construyó un templo.

 

CON DISTINTOS ROPAJES

La Tirana de Tarapacá

A Tarapacá la devoción de la Virgen del Carmen llegó con los frailes mercedarios. Desde aquí surgió un culto mestizo: el de la Tirana de Tarapacá.

Hay varias leyendas sobre el origen de la Tirana. La más sugestiva explica que en la Pampa del Tamarugal vivía una princesa incásica conocida como la bella Tirana, por su altivez y despotismo. El explorador Vasco de Almeida fue condenado a muerte por entrar a sus territorios, pero ella pidió que su vida fuera perdonada y por amor a él se convirtió al Cristianismo y fue bautizada. De todos modos, los sacerdotes del templo del sol dirigieron sobre la pareja una bandada de flechas. Ella murió diciendo que creía en el Dios cristiano. A raíz de esta “santidad” habría sido identificada posteriormente con la figura de la Virgen.

Unos diez años más tarde, fray Antonio Rondón edificó una iglesia en honor de la Virgen del Carmen en la pampa del Tamarugal, a 84 km . al interior de Iquique. Con el tiempo, este lugar se convirtió en el centro de romería de los habitantes de los alrededores. Cada 16 de julio atrae a 30 mil peregrinos.

La Virgen de las Mercedes

El 24 de septiembre se celebraba la fiesta a la Virgen de las Mercedes, la “redentora de cautivos”, cuya protección se imploraba en caso de epidemias y sequías. Se veneraba la imagen traída por fray Antonio Correa en 1548, la segunda que llegó a Chile. Todavía se puede conocer esta imagen –algo desfigurada por restauraciones poco cuidadosas- en el templo mercedario de Santiago. Y en el Museo del Convento se conserva una importante colección de pinturas de esta Virgen.

Además de estar presente en Rancagua, Curicó, Petorca, Isla de Maipo y Concepción, también se la veneró en la Iglesia de la Matriz , en Valparaíso, donde llegaban navegantes y marinos a ofrecer promesas.

La Virgen del Rosario

En el siglo XIII a Santo Domingo de Guzmán se le apareció la Virgen y le pidió que rezara el rosario para reparar los ataques que sufría la Iglesia de parte de los herejes. En Santiago se celebraba esta devoción a la “protectora de pestes y terremotos” el primer domingo de octubre. En Valdivia se conoció esta fiesta como “el Dulce Nombre de María”. En Andacollo, esta representación de la Virgen se convirtió en la patrona de los mineros. Su fiesta se celebra el día después de Navidad, porque, según la leyenda, la imagen del culto se encontró un 26 de diciembre. El nombre “Andacollo” proviene del quechua “Anta-Collo” que significa “reina-cobre”.

 

TRADICIONES LLENAS DE VIDA

Las tradiciones religiosas están muy presentes en la vida de los chilenos. Así, por ejemplo, los dos primeros domingos de septiembre se celebra en los campos a la Virgen del Carmen. Fiestas como la de La Tirana y Andacollo atraen a miles de peregrinos cada año. Y el santuario de Lourdes en Santiago, si bien no proviene de una tradición criolla, recibe a muchas personas diariamente que van a rezarle a esa representación de la Virgen María.

Además, la familia también participa en la devoción. El último domingo de septiembre, día de la oración por Chile, las familias realizan una peregrinación encomendándose a la Virgen María. Desde el 4 al 10 de octubre se realizará la Semana de la Familia , inspirada en la Sagrada Familia de Nazaret. Los propósitos planteados en esta ocasión son: aceptar la invitación de Dios Padre; fortalecer nuestra unidad y el proyecto de vida familiar, y prepararnos para celebrar en familia el Gran Jubileo (gran fiesta) de los 2000 años del nacimiento de Cristo.

Durante la semana las familias podrán retirar de las iglesias instructivos para preparar tres encuentros titulados: “Familia, el Señor está contigo”, “Mira, yo te envío”, “Sé mi testigo”.

Todas estas manifestaciones externas de amor y confianza en María van acompañadas de una devoción interior a la Virgen. Como su nombre lo dice, se trata de la devoción “privada”, pero que en algunas circunstancias se hace “pública”. Como la de Arturo Prat: Tras su muerte, el comandante peruano Grau envió a su viuda sus artículos personales, entre los que figuraba la medalla de la Virgen Milagrosa de la que nunca se separaba. Hoy, en el Museo Naval, junto a su traje de héroe está la Virgen. Hoy , muchos siguen llevando junto a sí a María, la Madre protectora.

 

Libros consultados:
“La fiesta. Metamorfosis de lo cotidiano”, de María Isabel Cruz de Amenábar.
“Retablo pintoresco de Chile”, de Antonio Acevedo Hernández.
“El arca de tres llaves. Crónica del Monasterio de Carmelitas Descalzas de San José. 1690- 1990” .

 

ADVOCACIONES MARIANAS
Distintos nombres, una misma Madre

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