Sin embargo, hoy como ayer, esa alegría parece que no ha logrado empapar todos los corazones y algunos escépticamente dicen que Dios no da respuesta a las ansias del corazón, o aún peor afirman que Dios es la causa de que el hombre este triste y se sienta esclavo y oprimido.
Y entonces, te das cuenta que son las falsas imagenes de Dios, las falsas expectativas del salvador, lo que nos hacen no saborear esa alegria plena que el nos ofrece “ Les he dicho esto para que mi gozo esté en ustedes y su gozo sea pleno”( Jn 15,11)
Como el pueblo del Antiguo Testamento, quizás no nos alegramos de este Salvador, porque su señal es “un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”, y tantas veces nosostros queremos soluciones rápidas, nos gusta la fuerza de las evidencias contundentes, vencer a la primera...
Y tu Señor ...no buscas vencer sino convencer, no tienes miedo de los procesos, de estar en camino; pero yo experimento que me pone nerviosa estar inacabada, lucho casi inconscientemente, cada dia, detrás de tantos perfeccionismos, que ya se ha vuelto normal esa sensación de estar siempre frente a algo inalcanzable, de no lograr nunca cumplir las expectativas...es como si la sociedad te impusiera una norma de calidad ISO tan alta, que nunca llegas a dar la talla...da igual si es para la PSU, para la U., para los requisitos de la vida laboral o simplemente las expectativas de la vida familiar...la sensación es que nunca llegas...
Es por eso que Dios ofrece algo diferente “el salvador” va a rescatar lo que es el ser humano profundamente. Nos va a hacer recordar que ser niño, tener que aprenderlo todo, preguntar ¡por qué?, caerse y levantarse, poderse equivocar sin que sea un drama exterior o interior no son solo para una etapa de la vida, sino que son parte de la condición humana.
Y por eso mismo parte del significado de ese Jn 8, 32 “la verdad te hará libre” puede ser esa de la que habla San Pablo en Ropm 8 la “gloriosa libertad de los hijos de Dios” que toda la creación espera ansiosa, porque si nosotros asumimos y amamos nuestra debil condición humana, quizas empezaremos a respetar y amar a los otros y a la naturaleza que nos rodea, cada uno con sus ritmos y sobre todo empezaremos a ver más las riquezas, capacidades y talentos de todos y todo, mas que exasperarnos con sus límites o querer traspasarlos por fuerza.
El Mesias que tenía que llegar, para algunos de los Israelitas del siglo I D.C. debia ser alguien fuerte y si fuera necesario que a base de violencia y muerte lograra los objetivos. Hoy seguimos igual las “soluciones mesianicas” que prometen desde los gobiernos hasta los medicos, pasando por los economistas y un largo etcetera, siguen siendo igualmente violentas.
No creo que la gente que pide la pena de muerte, el aborto, la eutanasia y tantas otras formas similares, esten deseando en su corazón matar, no sigo pensando que el corazón de todo ser humano tiene en su ser más profundo capacidad de bondad -y esa es justamente la semilla que Dios puso en cada uno-.
Despues de meditarlo mucho, y escuchar a muchos de los que ofrecen esas propuestas, cada vez quedo más convencida que sim´plemente son personas cuyo corazón no soporta el dolor y el sufrimiento de los inocentes, y piden la pena de muerte porque no quieren que mueran y sean dañados mas inocentes; y no encuentran otra salida...
Piden el aborto, porque no soportan la idea y menos la experiencia diaria de tantos enfermeros, psicólogos maestros y quizás cualquiera de nosotros, que ve llegar a un niño o niña golpeado por sus propios padres, abusado...porque no tenia quien le defendiera, porque fue un “hijo no deseado” o no cuidado” y no tienen más soluciones.
Y claman por la eutanasia porque incluso como médicos sienten la impotencia ante el dolor, la enfermedad; o porque como familiares, es duro ver sufrir y como enfermos terminales o crónicos no ven sentido a esa etapa de su vida.
Pero entonces con más urgencia es que como creyentes hemos de presentar a Jesucristo, el salvador, tal como el es, y con lo que es capaz de ofrecer... porque lo que se necesita son alternativas para ofrecerles a todos esas personas descorazonadas, que no tienen respuesta justamente ante esas situaciones.
Hoy, nos ha nacido un salvador...y es fragil como nosotros, y sabe de sufrimientos, y vivío el destirero, la huida, la persecusión...conoció las consecuencias de ser traicionado por envidias, odios y rencillas, supo lo que era perder a un amigo que se convierte en traidor...esa es la vida que nos puede servir como punto de referencia para discernir COMO VIVIR ahí donde parece que las circunstancias nos roban la vida, la alegria o nos hacen optar por los caminos “aparentemente rapidos de la violencia y de la muerte”.
Su vida no es un código moral, ni un libro de instrucciones que de como fruto una humanidad robotica uniformada... Su vida, invita a un encuentro personal, desde donde nos reencontramos con nuestro ser profundo y se genera esa creatividad inigualable de los santos, que tantas veces insisto no hay dos iguales, porque cada uno desde ese encuentro personal con Jesús, despliega toda la potencia y novedad y da un fruto inédito, que sabe generar desde la riqueza de la vida de Jesús alternativas que responden a los problemas y desafios de cada siglo y cada circunstancia.
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